Publicado: abril 17, 2026, 3:00 am
Tensión geopolítica, incertidumbre y bolsas en zona de máximos. En los mercados financieros se cuece el caldo de cultivo idóneo para la aparición de los bajistas. Los fondos de cobertura han aprovechado los vaivenes de las últimas semanas para actualizar sus posiciones cortas en el Ibex 35. Los fondos de cobertura buscan sacar tajada y suben la presión tras apostar por una caída en las cotizaciones. Los conocidos como short selling en inglés invierten en una acción pensando que su valor va a caer. Para ello, los hedge funds -como se conocen en la jerga- toman las acciones de inversores que ‘alquilan’ sus títulos.
En este sentido, uno de los movimientos más significativos se ha producido en Indra. La crisis de gobernanza, que se ha saldado con la salida del presidente, Ángel Escribano, en pleno choque con el Gobierno -el principal accionista de la cotizada a través de la SEPI- y el nombramiento de Ángel Simón como presidente no ejecutivo, han dejado a la compañía expuesta a grandes oscilaciones en el parqué, el escenario deseado por los bajistas.
En base a los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), AQR Capital Management ha actualizado al alza su posición en corto hasta el 3,24% en la empresa de defensa, un nivel al que nunca había llegado. Si se suma la participación de Canada Pension Plan y de WorldQuant da como resultado un total de 4,58%. Pese a los fuertes correctivos experimentados en algunos momentos de marzo, la multinacional de tecnología militar sube alrededor de un 10% en el año.
Sin embargo, es Enagás el más atacado por los bajistas con un total del 5,64%, entre los que destaca BlackRock (1,84%) y Millenium (1,08%). Al cierre de los mercados este jueves, la gasista es uno de los valores que más suben dentro del Ibex, con una revalorización del 27%, hasta los 16 euros por título, al calor de la mayor visibilidad en ingresos. La propuesta sobre la retribución del gas para 2027-2032 planteada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha sido mejor de lo esperado y anima la cotización.
Solaria, por su parte, contabiliza un 3,5%, al tiempo que Grifols computa posiciones que totalizan un 2,65%. Kintbury Capital es el más agresivo con un 2,15%, una cota histórica para el fondo de cobertura en este valor. Precisamente, la semana pasada la Asociación de Accionistas Minoritarios de Grifols (AMG) han instado a la compañía a que impulse la compra de acciones propias y amplíe autocartera para contrarrestar la presión de los bajistas. La multinacional de hemoderivados corrige en lo que va de año más de un 11% en bolsa, figurando como uno de los ‘farolillos rojos’ por detrás de Amadeus, que cede más de un 16%.
El proveedor de soluciones tecnológicas para la industria de los viajes también sufre el ataque de los hegde funds, aunque computa una participación más reducida, del 1%. En la misma línea Laboratorios Rovi, contabiliza un 0,8% concentrado en JP Morgan AM, que elevó la cifra el pasado septiembre desde el 0,6%, y la llevó a máximos desde que se tiene constancia de dicha posición en 2011, mientras que en Sacyr es del 0,7%. Hay que tener en cuenta que el supervisor no publica aquellas inferiores al 0,5%. En la franja intermedia figuran Acciona (2%), Bankinter (1,9%), así como Redeia en la que los bajistas computan una participación del 1,82%. Cellnex completaría el listado con un 1%.
Ante el impacto que pueden ejercer sobre las cotizaciones, la legislación permite a la CNMV vetar este tipo de transacciones en momentos de gran volatilidad. El organismo encargado de velar por el correcto funcionamiento de los mercados financieros hizo uso de esta herramienta 2020, en pleno confinamiento por Covid-19, prohibiendo cualquier movimiento a la baja entre marzo y mayo. Pero no ha sido la única vez en la historia reciente que ha hecho uso de este mecanismo. También lo hizo durante momentos específicos en 2011 y 2012, coincidiendo con la crisis de deuda de la eurozona.
