Publicado: abril 1, 2026, 5:26 pm
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha propuesto a Ángel Simón (Manresa, 9 de noviembre de 1957) para pilotar Indra tras la dimisión de Ángel Escribano, que se ha hecho efectiva este miércoles después de catorce meses en el cargo y tras un largo pulso con el Gobierno a cuenta de la fusión fallida con EM&E. El exconsejero delegado de CriteriaCaixa entre 2024 y 2025, cargo del que fue cesado tras perder la confianza de Isidro Fainé, ha sido propuesto por el brazo inversor del Ejecutivo, que ostenta un 28% del capital de la firma del Ibex 35, según ha avanzado La Vanguardia.
El de Simón era uno de los nombres que sonaban en las quinielas para suceder al directivo madrileño, junto a los de Miguel Sebastián, consejero dominical de la compañía en representación de la SEPI, o Raül Blanco, actual director de Estrategia de Sapa y expresidente de Renfe. Pero Simón también sonaba para liderar el fondo soberano ‘España Crece’ que prepara el Gobierno.
Finalmente, el elegido ha sido un directivo que con anterioridad fue también presidente de Aguas de Barcelona (Agbar) entre 2018 y 2024 y vicepresidente de Veolia Suez para Iberia y Latam entre 2018 y 2022. Simón ejerció, además, como gerente de la Mancomunidad del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y gerente general de la Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias (Emos). En el año 2020, en plena pandemia de coronavirus, Foment del Treball le nombró Empresario del Año. Ángel Simón es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).
El relevo en la presidencia de Indra llega tras el pulso que han mantenido desde hace días los hermanos Escribano y el Gobierno que, a través de su brazo inversor, intervino en la fusión en marcha con la empresa familiar. Un pulso que afectaba a la principal compañía nacional del sector de la Defensa, en un momento crítico para la industria, que se juega miles de millones de euros en contratos a raíz del incremento de gasto proyectado por la Unión Europea.
El choque entre ambas partes deriva del malestar en el seno del Gobierno porque Indra fuera a Integrar Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), grupo de la que es copropietario el citado Ángel Escribano, dando lugar a la creación de un gigante de la defensa europea. Esta operación no ha gozado del respaldo de Moncloa, desde el que alegaban conflicto de interés y se escudan en que no tenían conocimiento previo en el momento que se produjo el nombramiento de Ángel Escribano como presidente, designado por el propio Ejecutivo.
La salida del directivo se produce después de dar marcha atrás a la fusión de la empresa que lidera junto a su hermano, Javier Escribano, con Indra, zanjando de raíz cualquier posible conflicto de interés. La situación ha penalizado a la compañía en bolsa, que pierde más de un 22% en bolsa desde el estallido de la crisis a mediados de marzo, que se traduce en casi 2.000 millones de euros menos de valoración, hasta los 8.600 millones.
El mercado ha castigado a este valor en unas semanas marcadas por la injerencia política. Con los últimos movimientos, el consejo de administración busca cerrar esta crisis y abrir una nueva etapa en un momento álgido para el sector de la defensa. Durante la presentación de los resultados anuales anticiparon la expectativa de superar los 7.000 millones de facturación al cierre de 2026, cuando culmina su plan estratégico, así como la meta de obtener un beneficio de 700 millones y un flujo de caja libre de más de 375 millones.
