Publicado: diciembre 27, 2025, 5:30 am
La rentabilidad de los depósitos a plazo repunta en la recta final de 2025. El interés medio se ha colocado en octubre en el 1,79%, su cota más alta desde el pasado marzo, encadenando así su segundo mes consecutivo al alza. Se trata de la primera vez que la remuneración da un giro desde que el Banco Central Europeo (BCE) arrancase el proceso de bajadas de los tipos de interés en junio del año pasado, cuando llegaron al 2,65%.
Las entidades han comenzado a adecuar su catálogo de productos de ahorro al nuevo escenario del precio del dinero, que sitúa el suelo en el 2%, nivel en el que se encuentran en estos momentos, frente al 1,5-1,75% que se esperaba hace un año. El mercado ha dado por finalizado el ciclo de recortes y, en base a ello, el euríbor -la referencia en el mercado hipotecario- comenzó a subir hace unos meses.
Este indicador rompió su tendencia a la baja el pasado agosto, momento a partir del cual se dio la vuelta y, en estos momentos se mueve sobre el 2,27%, cifra que en todo caso es inferior al 2,24% en el que se movía doce meses antes. Todo ello ha derivado en un encarecimiento de los nuevos créditos, especialmente, el hipotecario, con el que la banca da por concluido el fin de la guerra hipotecaria.
Parte de este repunte no viene protagonizado por las entidades españolas, sino por bancos europeos que compiten directamente con los grupos nacionales. Cabe recordar que la facilidad de depósito en la eurozona se encuentra en el 2%. El portavoz de banqmi, Antonio Gallardo, explica a La Información Económica que la evolución obedece a varios factores, entre ellos, la necesidad de algunas entidades para atraer liquidez, especialmente, las de tamaño pequeño o los bancos digitales, así como «la resistencia de ciertos plazos a las expectativas de mercados, sobre todo, de 12 a 18 meses».
Tradicionalmente, los depósitos a plazo fijo han sido uno de los productos de ahorro por excelencia en España. Sin embargo, la reticencia al sector a amoldar el interés ofrecido al nivel estipulado por el BCE ha provocado que en los últimos tres años el ahorrador español se decante por otras opciones más atractivas como las Letras del Tesoro o los fondos monetarios, que durante unos meses se convirtieron en la apuesta por excelencia de las familias.
Ahora el sector comienza a apretar en la recta final del año y se lanza a reforzar la remuneración en un contexto de moderación en el volumen de saldos. Los últimos datos publicados por el Banco de España (BdE) correspondientes a octubre arrojan que los depósitos bancarios a hogares y empresas cerraron el décimo mes del año sobre los 1,406 billones con un retroceso mensual de 12.000 millones, si bien aumenta en 66.000 millones con respecto al mismo mes de 2024.
Por poner en contexto, el interés de la última subasta de las Letras a tres y nueve meses fue ligeramente inferior al 2%, que a pesar de ser superior al interés medio ofertado por los nuevos depósitos ha perdido fuerza desde su punto más álgido, cuando se llegaron a pagar casi al 4%. Por otro lado, llama la atención que el interés del saldo de los depósitos, es decir, aquellos que no han vencido más las nuevas contrataciones, se mantuvo en octubre en el 1,54%.
Pese a ello, Gallardo descarta que se trate de un cambio de tendencia. «El factor más relevante a medio plazo para los tipos de los depósitos no es solo lo que hagan algunos bancos individualmente, sino el entorno global de tipos de interés y no se está produciendo una bajada sistemática. Es más, la perspectiva más plausible es de estabilidad, sin estar exento de cambios puntuales y no en todas las entidades», comenta.
Las expectativas para 2026 no están claras
Con la vista puesta en los próximos meses, todo dependerá del futuro de las expectativas de política monetaria, pero también de las necesidades de cada banco. Precisamente, el exceso de liquidez fue uno de los motivos por los que las subidas registradas por el sector español fueron menores con respecto a sus homólogos europeos. La política comercial de cada entidad también ha tenido un papel determinante, siendo las entidades de menor tamaño y las digitales las más proactivas en este sentido.
De cara a 2026, Estefanía González, portavoz de Kelisto.es señalan que la clave residirá en seguir una estrategia activa: comparar ofertas, leer la letra pequeña de cada producto y permanecer atento a las promociones. Desde el comparador de precios se muestran cautelosos y advierten de que las rentabilidades podrían seguir estacandas o experimentar ligeras caídas, un entorno que fuerza a que los ahorradores tengan que lanzarse a buscar alternativas. «Aunque las opciones disponibles no superen la inflación, aprovechar las mejores ofertas de productos a plazo fijo será una manera de garantizar una rentabilidad estable en los próximos meses«, puntualizan.
