Publicado: diciembre 23, 2025, 9:17 am
Mientras en Extremadura el PP se resiste a aceptar las exigencias que Vox le impone para apoyar la investidura de María Guardiola, en Sevilla los populares, que gobiernan en minoría, han tardado una semana en claudicar ante las líneas rojas marcadamente ideológicas que la formación de Santiago Abascal había establecido para respaldar los presupuestos municipales: dejar sin efecto la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de La Cartuja y endurecer los controles del padrón municipal para, tal y como sostiene el partido de extrema derecha, impedir la inscripción de migrantes irregulares. Son los dos principales puntos del acuerdo político que esta mañana han firmado el alcalde hispalense, José Luis Sanz, y la portavoz municipal del grupo ultra, Cristina Peláez, paralelo a las cuentas locales y que ambos han presentado como una continuidad del pacto presupuestario que ya suscribieron el año pasado, y que ya contenía recortes en partidas destinadas a la mujer, programas de igualdad y cooperación al desarrollo a cambio de engordar los fondos destinados a asociaciones antiabortistas o a la creación de la Oficina de atención a la maternidad, cuya directora ha sido designada por Vox.
