Publicado: marzo 28, 2025, 5:00 am
La multitud de posibilidades de casi cualquier producto con las que nos encontramos en el supermercado dificultan la decisión sobre la cesta de la compra. Una de las ventajas de las redes sociales es que voces expertas nos pueden dar claves importantes a la hora de leer una etiqueta y así seleccionar la opción más natural de todas y que nuestro organismo agradecerá. Así lo ha hecho la nutricionista Blanca García-Orea con uno de los productos más consumidos en España.
En estos tiempos en los que la alimentación pasa filtros mucho más exigentes que antes porque tenemos más información y somos también más conscientes de lo que significa una dieta saludable, cualquier producto, incluso un embutido, se examina mucho más que antes. A día de hoy, las empresas cárnicas saben de esta exigencia del consumidor y tampoco es fácil orientarse dadas las estrategias de marketing.
García-Orea Haro, que cuenta con 1,4 millones de followers en Instagram, ha centrado uno de sus últimos vídeos en uno de los embutidos más consumidos en España: el jamón cocido. En esta versión, la cocida, se puede pensar a priori que se trata de un alimento natural y lógicamente sano. Pero nada más lejos de la realidad, tal y como explica la nutricionista influencer.
Qué aditivos hay que mirar en la etiqueta
Por razones de conservación, los embutidos necesitan sustancias conservantes, pero no todas son igual de inocuas, como explica García-Orea. Así, alerta sobre aquellas etiquetas en las que veamos los nitritos E249 y E252, aditivos empleados para evitar la proliferación de bacterias, como puede ser el Clostridium botulinum, además de incorporar color y sabor al producto. Pero hay otro dato importante: aumentan la inflamación intestinal y tienen efectos cancerígenos.
En la misma línea de la inflamación intestinal, la nutricionista advierta sobre el E407 o carragenatos. Y sigue sumando elementos a la lista de advertencias: fosfatos E451 como el triosfato sódico que, según esta experta, «en grandes dosis producen problemas digestivos». También menciona el azúcar, aunque no es el ingrediente que tiene que preocuparnos más en el caso del jamón cocido dado que la presencia suele ser mínima.
Tras revisar esta lista de aditivos, la pregunta que es imposible no hacerse es ¿y qué hay de la carne? Quizás sea el porcentaje que solemos mirar más en la etiqueta cuando este no debe ser el indicador principal porque, como apunta García-Orea, puede ser una cifra altísima (más del 90 por ciento del producto) pero normalmente está acompañada de toda esta retahíla de aditivos no saludables. La nutricionista concluye su vídeo de Instagram con las dos marcas que aúnan un buen criterio nutricional: Carrefour Biológico y El Pozo 1954 Gourmet.