Publicado: abril 2, 2025, 6:56 am
Quien se puso en la piel de Jim Morrison y el legendario Batman, Val Kilmer, ha fallecido a los 65 años de edad. El actor estadounidense conocido por importantes papeles en Top Gun o Tombstone ha muerto en Los Ángeles a causa de una neumonía. La noticia fue revelada por su hija al The New York Times donde también explicó que su padre había sido diagnosticado de cáncer de garganta en 2014, pero lo superó con éxito.
Ya en 2023, la neumonía fue una de las primeras causas de mortalidad en España. Esta enfermedad inflamatoria de los pulmones puede pasar, a veces, desapercibida. No obstante, suele registrarse como una enfermedad grave, sobre todo, en población vulnerable como bebés, niños y adultos mayores a partir de los 65 años. Esta infección que puede producirse en uno o en los dos pulmones, puede tener una sintomatología variada y diversas complicaciones.
Causas y síntomas de la neumonía
Aunque la neumonía puede aparecer a consecuencia de infecciones virales tales como la gripe o el resfriado, lo más común es que se produzca por una infección bacteriana en los pulmones, tal y como señalan desde la Biblioteca Nacional de Medicina. Hay al menos cinco tipos que son las más predominantes y son: Streotococcus pneumoniae, Legionella pneumophila, Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia pneumoniae y Haemophilus influenzae tipo b.
Los síntomas de la neumonía pueden variar según el tipo de paciente y la salud presente en su organismo. De hecho, las personas con problemas crónicos o un sistema inmunitario débil, son las más propensas a contraer la infección. Aun así, sí que existen unos signos comunes que indican la presencia de una enfermedad por neumonía, que son los siguientes:
- Fiebre.
- Escalofríos.
- Tos o tos con flema.
- Dificultad para respirar.
- Dolor en el pecho cuando respira o tose.
- Náuseas y/o vómitos.
- Diarrea.
Complicaciones de la neumonía
La neumonía por infección viral suele ser leve y a menudo fácil de recuperar. Sin embargo, esta puede evolucionar a una infección bacteriana que sí puede traer más complicaciones graves a los pacientes, entre ellos, el fallecimiento.
La evolución desfavorable de esta enfermedad inflamatoria pulmonar puede derivar, según la Biblioteca Nacional de Medicina, en las siguientes consecuencias:
- Shock séptico por bacteriemia, a causa de la entrada de bacterias al torrente sanguíneo.
- Trastornos pleurales, una afectación en el tejido que recubre los pulmones.
- Abscesos pulmonares que presentan acumulaciones de pus en la cavidad pulmonar.
- Insuficiencia respiratoria.
- Insuficiencia renal.