Publicado: agosto 28, 2025, 7:41 pm

Lo torturaron, lo ataron, lo degollaron y lo arrojaron a una fosa común tras darlo por muerto. Los soldados rusos que creyeron haberlo matado no podían imaginar que Vladislav, un militar ucraniano de 33 años, lograría salir de la tumba y arrastrarse durante cinco días con la garganta mutilada hasta llegar a territorio seguro.
Soldado de la Guardia Nacional Ucraniana, Vladislav fue capturado cerca de Pokrovsk, en el óblast de Donetsk, junto con otros siete camaradas militares. A manos de los rusos sufrió abusos físicos, incluido un degollamiento parcial, antes de ser enterrado en una fosa con el cuerpo cubierto de basura, según ha relatado al medio ‘Suspilne’.
A pesar de todo, este soldado sobrevivió y salió de la fosa donde lo habían arrojado con las manos atadas, según relata desde el hospital junto a su mujer y su hermano. Gracias a una botella de vidrio rota que tenía cerca, consiguió romper la cuerda que lo sujetaba y comenzar un viaje de cinco días hasta llegar a una posición ucraniana.
Una vez en territorio seguro, Vladislav fue atendido por los servicios médicos, que lo sometieron a varias cirugías importantes. «Cuando alguien sangra tanto, las posibilidades de sobrevivir son muy escasas», dice un médico filmado en el reportaje.
Incapaz de hablar a causa del degollamiento, este militar cuenta su historia gracias a un bolígrafo y una libreta, según recoge el diario francés ‘Le Figaro’. Con ellos ha revelado detalles de su cautiverio, cuando vio a varios hombres «con los ojos arrancados, los labios cortados y los genitales extirpados».