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Las zonas del cuerpo en las que siempre olvidamos poner protección solar, según una dermatóloga: «Son puntos vulnerables»

Publicado: agosto 29, 2025, 4:00 pm

¿Te suena?: Hay que aplicarse crema con protección solar elevada, media hora antes de salir a tomar el sol, a la playa o a la piscina, y reaplicar cada vez que entramos y salimos del agua, o cada dos horas si permanecemos fuera del baño. Estos consejos se han repetido hasta la saciedad por parte de los expertos en dermatología, que ven cómo cada año en España se multiplican los melanomas y otros problemas graves de la piel.

Uno de los principales problemas se encuentra en que, aunque tengamos el hábito de aplicar crema solar en verano, no nos detenemos en determinadas zonas que son fundamentales por su exposición a las radiaciones. En una gran mayoría, los ciudadanos se olvidan de proteger las orejas, los labios, los empeines, el cuero cabelludo… y son precisamente esos olvidos los que pueden generar lesiones que acaben por malignizarse. ¿La buena noticia? Es un mal evitable. Sólo tenemos que dedicarle unos minutos más y mayor atención al momento de la protección solar.

Las zonas más sensibles al sol: las grandes olvidadas

De nada sirve seguir a rajatabla el ritual de poner crema con protección solar alta cada día, si la mitad del cuerpo queda desprotegida. Y es que como explica la dermatóloga Gadea Bracenas a Saber vivir, las zonas del cuerpo más sensibles al sol, no siempre son las más evidentes. Aunque quizá en las primeras exposiciones a las radiaciones ultravioleta del sol no nos demos cuenta, los efectos nocivos del sol tienen un efecto acumulativo. Dejar estas zonas para otro momento, las convierte en puntos vulnerables».

Una de las grandes olvidadas, sin duda, es la llamada ‘raya’ del pelo. Y es que el cuero cabelludo también es piel, igual que lo es la piel del resto del cuerpo. Sin embargo, es muy habitual que no le prestemos atención, protegiendo la cabeza con un sombrero, por ejemplo. En muchos casos, para colmo, consideramos que si el cabello está mojado no hay peligro… ¡y sí lo hay!

El cuero cabelludo debe protegerse exactamente igual que se protegen con cremas solares homologadas y de alta protección otras zonas del cuerpo más visibles. Aunque en el mercado no hay una amplia oferta de productos para el pelo y el sol, podemos encontrar brumas solares que van a crear una película protectora que nos evite problemas. Por supuesto, ponernos un sombrero es otra medida imprescindible.

Los párpados, las orejas y los labios… ¡también se pueden quemar!

¿Has protegido alguna vez los párpados cuando vas a tomar el sol? Probablemente la respuesta en la mayoría de los casos sea ‘no’. Y es que el contorno de los ojos, que tantas atenciones tiene en la rutina skincare, a la hora de exponerlo al sol, es uno de los grandes olvidados. En este sentido, la dermatóloga recomienda «aplicar fotoprotectores específicos, incluso en stick».

La piel del contorno del ojo es más fina y sensible que la del resto del cuerpo, y si la protegemos con cremas específicas, más densas (para que no ‘se derritan’ con el calor y entren en el ojo), evitaremos el envejecimiento prematuro, y otra serie de problemas que provoca la radiación solar.

Algo parecido sucede con las orejas y la nuca, que acumulan horas de radiación sin protección. En ambos casos, el mismo protector corporal será más que suficiente, pero no debemos olvidar estas dos zonas. Igual que es peligroso olvidar aplicar crema en los labios, cuya piel es especialmente proclive a quemarse y a producir manchas o lesiones cancerígenas. Para las más presumidas, existen labiales con protección 50 y algo de color, que embellece al tiempo que cuida. Recuerda aplicarlo cada vez que sales del baño.

Las manos y los empeines también existen, y el sol les hace daño

Para finalizar con el repaso de la dermatóloga a todas esas zonas olvidadas, nos topamos con las manos, siempre expuestas a la radiación y que, normalmente, no se protegen bien. Lo mismo sucede con los empeines: en verano vamos con calzados abiertos, y no sólo hay que aplicar crema protectora sobre la toalla de la playa, sino también cuando salimos a pasear con los pies destapados.

Eso sí, protegerse correctamente del sol necesita de algo más que crema solar. La dermatóloga Gadea Bracenas recuerda que hay que aplicar el fotoprotector siempre en casa, antes de salir, para que se absorba bien y cumpla su función. Sombreros, gafas, y camisetas, además de replicar la crema cada dos horas o tras cada baño es fundamental. Siempre, recuerda, es mejor buscar «protectores solares homologados y resistentes al agua«, puesto que su efecto durará por más tiempo.

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