Publicado: abril 4, 2025, 5:00 am
Al hablar de nuestra salud solemos pensar en la salud física antes que en la mental, pero también en la salud de nuestro corazón o nuestro estómago antes que en la del cerebro. Siempre que pensamos en cuidarnos, la alimentación y el ejercicio físico nos vienen a la mente y es raro si nos centramos en ellos por todo lo que pueden hacer por la salud de nuestro cerebro. Dejarlo en un segundo plano o que no se convierta en nuestra prioridad no es culpa nuestra, pero ahora que ya lo tenemos presente, buscar la manera de mantener nuestro cerebro saludable parece mejor idea que nunca, sobre todo si tenemos en cuenta que el 19,6% de la población en España tiene dificultades moderadas o graves para recordar o concentrarse, según una encuesta de Eurostat, en 2022.
Adelantarse a este tipo de cuestiones puede ser una buena manera de evitar que puedan llegar a convertirse en un problema, aunque hay ocasiones en las que es inevitable, de hecho, siempre que tengamos preocupación por nuestra salud, lo mejor que podemos hacer, antes de modificar nuestros hábitos, es consultar con un especialista, porque en ocasiones, ese cambio en nuestras rutinas tiene que venir acompañado de un tratamiento médico. No obstante, hay muchas cosas que podemos hacer pensando en cuidarnos y que podemos poner en práctica antes de que esto se convierta en una preocupación, pequeños hábitos que podemos implementar en nuestra vida y que pueden ayudarnos a cuidar nuestra salud cerebral, como dejar estas tres bebidas, tal y como recomiendan expertos neurólogos.
Las bebidas que los neurólogos recomiendan dejar de tomar
Lo que comemos y bebemos puede influir en la función cerebral tanto a corto como a largo plazo, una aseveración que confirma el doctor Joel Salinas, neurólogo cognitivo-conductual, director médico de Isaac Health y médico de NYU Langone Health, en la revista Parade, por eso nuestra dieta también puede afectar a nuestro cerebro y no solo a nuestro cuerpo. “Nuestro cerebro es un órgano que consume mucha energía y depende de un suministro constante de nutrientes para funcionar correctamente”. Algunas bebidas aportan nutrientes que son positivos y otras es mejor evitarlas, porque no nos hacen bien, contribuyendo a la inflamación o el estrés oxidativo, entre otras cosas.
- Refrescos light. Estos refrescos contienen menos azúcar añadido que los tradicionales, pero eso no los hace más saludables para el cerebro. Hay estudios, como el publicado en Stroke, que señalan que tomar refrescos con edulcorantes artificiales de manera habitual aumenta el riesgo de desarrollar demencia o tener un derrame cerebral. Se cree que esto sucede porque el consumo de edulcorantes está relacionada con la intolerancia a la glucosa, que aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, factor de riesgo de la demencia.
- Zumos de frutas. Investigadores de la Universidad de Boston han identificado los zumos de frutas como especialmente dañinos para nuestro cerebro, porque favorecen su envejecimiento y el desarrollo precoz de Alzheimer. Según el estudio, publicado en Alzheimer & Dementia, el hipocampo sería vulnerable a los efectos de estos zumos y esto sería por su alto contenido en azúcares añadidos. No sería necesario dejar de tomarlos, pero un vaso al día sería suficiente y siempre que sea sin azúcar añadido, de hecho, mejor si es natural. “Dado que el cuerpo necesita algo de azúcar”, explica el doctor Mill Etienne, neurólogo y vicerrector del New York Medical College, “recomiendo consumir frutas enteras, ya que aportan azúcares naturales junto con fibra, lo que promueve una mejor salud intestinal”.
- Vino. Si bien suele señalarse que un vaso de vino al día, especialmente de vino tinto, puede tener ciertos beneficios para la salud, lo cierto es que los expertos confían poco en que el consumo sea el recomendado, además, señalan que si se toma por sus beneficios, hay mejores maneras de lograrlos. Algunos estudios señalan que una o dos bebidas al día pueden reducir el volumen cerebral, especialmente en las áreas que afectan la cognición.
“Estos cambios estructurales sugieren que el alcohol, incluso en pequeñas cantidades, puede no ser tan inofensivo como se creía”, explica el Dr. Salinas. «El consumo de vino puede tener efectos inmediatos al alterar la regulación de los neurotransmisores y causar problemas de pensamiento, dificultades para dormir, migrañas y problemas de coordinación», revela la doctora Jasmin Dao, neuróloga pediátrica y de adultos con sede en California en el Hospital Infantil y de Mujeres Miller de Long Beach y MemorialCare Long Beach, en Parade. “Puede causar cambios de humor con mayor sensación de depresión, ansiedad e ira”.
Todos los expertos parecen coincidir en que lo mejor es evitar un consumo excesivo de estas tres bebidas, tratando de reducirlo al máximo.
Referencias
Diet Sodas Tied to Dementia and Stroke | NHLBI, NIH. (2017, 27 abril). NHLBI, NIH. https://www.nhlbi.nih.gov/news/2017/diet-sodas-tied-dementia-and-stroke