Publicado: abril 3, 2025, 9:33 pm
El Real Madrid ya roza los playoffs de la Euroliga: su épica remontada en casa al Paris Basketball (105-104) en la jornada 33 de la temporada regular de la máxima competición continental, con papel clave de los ‘brates’ Hezonja y Musa y de Tavares, ha dejado garantizado para los blancos al menos el play-in.
Después de una fase más turbulenta de lo habitual, vislumbrar su final sabiendo que un triunfo ataba su continuidad en la competición era un premio lo suficientemente estimulante como para no especular con él. Pero la misma recompensa se jugaba el cuadro parisino, con el mismo balance que los blancos.
Por eso, nadie se guardó nada. Y el resultado fue un partido eléctrico en el que cada uno buscó el triunfo a su manera. El Real Madrid, desde el juego coral, y el equipo francés, agarrado a sus prestaciones perimetrales y al talento individual de algunas de sus piezas claves.
Si en los anteriores duelos fue Tavares quien puso en órbita a los de Chus Mateo en los compases de salida, esta vez ese rol recayó en Gabriel Deck. Recuperadas ya las buenas sensaciones tras su lesión de larga duración, el argentino anotó ocho de los primeros 12 puntos de los suyos.
Ya habían empezado los visitantes a bombardear desde lejos de forma ilegible para ese momento. Hasta seis triples en 10 intentos dejó durante el primer cuarto el París, además procedentes de seis pares de manos distintas: Sebastián Herrera, Tyson Ward, Nadir Hifi y Collin Malcolm anotaron cuatro en cinco ataques exitosos consecutivos, y más tarde se unieron a la fiesta Banda Sy y Mikael Jantunen (23-28, m.10).
No se desesperó ahí el Real Madrid, ni tampoco cuando tomó el timón Tyson Ward en el segundo cuarto con ocho puntos de los primeros 10 de los galos. La mano caliente de Hezonja y la sangre fría de Serge Ibaka, que sigue dando la cara cuando se le necesita, levantaron un parcial de 15-7 que puso al anfitrión por delante mucho tiempo después, y a la postre le permitió llegar empatado al descanso (53-53, m.20).
En la vuelta al parqué, más de lo mismo. Con la munición recargada, el París Basketball siguió sumando de tres en tres (13 de 20 superado el ecuador del tercer acto), lo que le hacía escurridizo y muy difícil de alcanzar por un Real Madrid que le perseguía con ahínco y casi con la lengua fuera, sin lograr atraparle (63-70, m.27).
Cerca estuvo gracias a un parcial de 9-2 que le acercó a una desventaja de solo tres puntos para encarar los 10 minutos decisivos, pero lo evitó el decimoquinto triple de la noche para los de negro, de T.J. Shorts casi sobre la bocina de la media hora (74-80, m.30). Hubo que esperar a falta de dos minutos del cuarto de cierre para ver el inicio de la remontada.
Un 10-0 favorable que abrió un acierto exterior de Mario Hezonja, a esas alturas autor ya de 23 puntos, y cerró un 2+1 de Dzanan Musa, sirvió para lograr lo que parecía un imposible y dibujó un desenlace incierto (84-80, m.32). Y así lo fue pese a que el Real Madrid logró ponerse con 10 de ventaja impulsado por un triple de Campazzo, una canasta a la contra de Andrés Feliz, y dos libres y un mate de Tavares.
Ahí parecía el trabajo hecho, pero ak París le quedaba un estertor. Un parcial de 0-8 con más triples, estos de Ward y Jantunen, metieron de nuevo el miedo en el cuerpo. Un 2+1 de Hezonja y la precisión de Musa, Feliz y Campazzo desde la línea de tiros libres finiquitaron la velada antes de tiempo, pese a lo ajustado del resultado definitivo para garantizar la postemporada. La última jornada, donde rendirá visita al Partizan en Belgrado, decidirá si para jugar el play-in o los playoffs.