Publicado: febrero 26, 2025, 4:00 pm
El ictus es una de las enfermedades con más incidencia en España, de hecho afecta a unas 120.000 personas según datos del Ministerio de Sanidad. No obstante, también es una afección que se podría prevenir en el 90% de los casos. Es por este motivo que siempre ha sido objeto de investigaciones a nivel mundial. Por ejemplo, un estudio reciente publicado en la revista médica de la Academia Americana de Neurología y liderado por la neuróloga Catriona Reddin ha descubierto qué síntoma común tienen las personas que sufrirán un ictus.
También, en la investigación de la experta en neurología, se han podido identificar factores modificables del riesgo de sufrir un infarto cerebral. Entre estos se incluyen las enfermedades como la presión arterial alta o la fibrilación auricular, así como los hábitos como el tabaquismo. Y, es que, las personas que entren dentro de estos grupos no solo tienen más probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, también los pueden tener más graves frente a las personas que no recogen estos factores de riesgo.
El síntoma común de las personas que sufren un ictus
«Nuestros resultados subrayan la importancia de controlar los factores de riesgo de ictus, especialmente la hipertensión arterial, la fibrilación auricular y el tabaquismo, para prevenir el ictus grave e incapacitante», señaló Reddin. En este sentido, la neuróloga propuso un estudio con más de 26.000 personas de 32 países diferentes y una edad media de 62 años. En la investigación había una mitad que había sufrido un ictus, categorizándolos en graves y leves, frente a otra mitad que no lo había sufrido.
Los resultados hallaron que el 74% de las personas que habían sufrido un ictus graves tenían hipertensión, frente al 72% que habían sufrido un ictus leve. Para ello determinaron una tensión arterial superior a 140/90 milímetros de mercurio (mmHg). En este contexto, los investigadores llegaron a la conclusión de que las personas con hipertensión arterial tenían 3,2 veces más probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular mucho más grave, que aquellas que no tienen la patología.
«El ictus puede provocar discapacidad o incluso la muerte», reseñó la neuróloga. Pero lo importante de esto es que aquellas personas que tengan síntomas de un tensión arterial alta pueden controlar la hipertensión. Tal y como afirma Reddin: «es el factor de riesgo modificable más importante del ictus en todo el mundo».
¿Cómo saber si tengo la tensión arterial alta?
La hipertensión se produce cuando nuestra presión arterial está muy elevada (140/90 mmHg o más). Lo normal, es que nuestra tensión se encuentre en parámetros de 120/80 o menos. La tensión alta es el primer factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y puede producirse según la Organización Mundial de la Salud (OMS) por sobrepeso u obesidad, sedentarismo, beber demasiado alcohol, comer con altos niveles de sal; hábitos, por tanto, muy modificables que pueden prevenir la aparición de la hipertensión pero también el riesgo de sufrir un ictus.
La tensión arterial alta puede no producir síntomas en un primer momento, pero sí que lo hace cuando presenta niveles muy elevados. La OMS también recoge que la hipertensión presenta sintomatología como dolores intensos de cabeza y pecho, mareos, dificultad para respirar, náuseas o vómitos, visión borrosa o cambios de visión, ansiedad, confusión, pitidos en los oídos, hemorragia nasal y cambios en el ritmo cardiaco.