De Villar a Romario, la lista negra de puñetazos en el fútbol español - Chile
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De Villar a Romario, la lista negra de puñetazos en el fútbol español

Publicado: abril 27, 2026, 6:25 pm

Hay patadas más alevosas y, sobre todo, más peligrosas para la integridad física de un deportista profesional que vive de sus piernas. Hay agresiones menos dolorosas pero más repulsivas, casos de insultos irreproducibles o escupitajos asquerosos. Sin embargo, no existe en el fútbol escena más gráfica y representativa de la violencia gratuita e inadmisible que un puñetazo, casi siempre dirigido a la cara del rival. Este domingo, Andrada, portero argentino del Zaragoza, le pegó a Pulido, central del Huesca , durante el duelo de rivalidad aragonesa de Segunda. Es, de momento, el último mamporro conocido en el balompié nacional de élite. Antes, mucho antes de tan lamentable acción, ha habido otras parecidas que perduran en la memoria de los aficionados. Estas son, en orden cronológico, algunas de las más recordadas: «En el minuto diez de este segundo tiempo se produjo la jugada crucial del partido en cuyo transcurso Miguel Pérez (Real Madrid) le aplicó un puñetazo en pleno rostro a José María (Español) sin que el arbitro se diera por enterado y por consiguiente expulsara al agresor, lo que dio lugar a un lío fenomenal por parte de los jugadores españolistas contra el colegiado, debiendo salir al campo el delegado del equipo blanquiazul, señor Armillas, y su entrenador, señor Argües. Entonces, José María, tomando la justicia por su mano, le propinó una soberbia patada a José Luis (Real Madrid), lo que originó su expulsión del terreno de juego, así como también poco después, la del propio José Luis al agredir con un gancho perfecto —valga la expresión boxística— a Riera (Español)». Así se relata el incidente que tuvo lugar en la jornada 16 de la Liga 1968-69 en el estadio de Sarriá. Jugaban el Español y el Real Madrid (1-1) y la trifulca quedó inmortalizada en una foto espectacular del que durante mucho tiempo fue denominado «el puñetazo más famoso del fútbol español». El futbolista del Real Madrid que se había tomado la justicia por su mano, José Luis, fue sancionado por el Comité de Competición con cuatro partidos, al igual que el españolista José María, mientras que a Riera le cayeron dos encuentros de suspensión. También fue castigado el árbitro, Medina Iglesias, por no reflejar en el acta lo sucedido, y por «falta de autoridad». Estuvo un mes en la ‘nevera’ sin dirigir partido alguno. Sucedió durante el encuentro de la jornada 27ª de la Liga 1973-74 disputado en San Mamés entre el Athletic y el Barcelona (0-0). En el minuto 36, Villar, centrocampista del club vasco —posteriormente presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF)— le propinó un derechazo directo al rostro a Johan Cruyff. El holandés, gran estrella del Barça y del fútbol mundial, cayó fulminado y quedó tendido sobre la hierba. Evidentemente, el árbitro, Soto Montesinos, expulsó al agresor. «Me pegó una patada que casi me rompe. Me destrozó unas espinilleras nuevas que me trajeron de Inglaterra. Si no es por ellas me parte la tibia. Me calenté y le quise dar un puñetazo», alegó Villar entonces. Finalizado el encuentro, Iríbar, capitán del equipo bilbaíno, obligó a su compañero a acudir de inmediato al vestuario visitante a pedirle perdón a Cruyff. Villar fue sancionado por la Federación con cuatro partidos de suspensión y una multa de 100.000 pesetas (600 euros), duplicada por el presidente del Athletic, José Antonio Eguidazu. «Me impusieron cuatro partidos y encima no le di bien, me esquivó . Se quedó en cachete. Le di porque me estuvo provocando todo el partido. Me arrepentí nada más hacerlo, pero en ese momento me salió así», explicaría Villar años más tarde recordando aquella jugada. Apenas llevaba un cuarto de hora sobre el campo cuando Romario le atizó con la zurda un puñetazo a Simeone. Fue durante el partido Sevilla-Barcelona de la 19ª jornada de la Liga 1993-94. El brasileño había sustituido a Stoichkov, lesionado, en el minuto 60, y en el 75 llegó la agresión que le costó la tarjeta roja. Al carecer de antecedentes violentos, fue sancionado con solo cuatro partidos de suspensión. Conocido el castigo, Romario dio su versión sobre lo sucedido: «Estoy un poco sorprendido por lo que hice, porque un jugador de fútbol profesional tiene que estar en el campo sólo para jugar al fútbol; pero si estás ahí parado y viene un contrario que te pisa y te insulta a ti y a tu madre… Yo no tengo sangre de cucaracha, sino que hay que tenerla de hombre. Eso fue lo que pasó, me puse un poco nervioso y por eso hice lo que hice. Si el árbitro ha puesto en el acta que di un puñetazo a un contrario, entonces también debería poner lo que hizo el contrario conmigo. La televisión ha aclarado lo que él hizo, aunque los insultos no se pueden oír, pero todo el mundo lo ha podido ver… Lo que yo hice es una cosa normal en cualquier persona. Yo voy a jugar al fútbol y no hago nada que sea otra cosa, pero si a los tres minutos de salir te viene una persona que te da una patada que casi te rompe la pierna, ¿qué tienes que hacer? Porque somos seres humanos y hay momentos de debilidad… Eso es lo que me pasó. A Simeone no le pediría perdón«. Partido Espanyol-Mallorca (1-2) de la jornada 12ª de la Liga 1999-2000. Al saque de un córner favorable a los locales, el portero visitante, Germán ‘Mono’ Burgos, le suelta un directo de derecha a la mandíbula de Serrano, jugador del conjunto catalán. El delantero se desploma y queda inconsciente en el área mallorquinista. El Mallorca alegó que Serrano había provocado al cancerbero argentino diciéndole «puto sudaca, me follo a tu madre». Cinco días después, el Comité de Competición sancionó a Burgos con once partidos y una multa de medio millón de pesetas (3.000 euros), argumentando como hechos probados que el guardameta «propinó un puñetazo en la mandíbula a Serrano y que la acción se produjo antes del lanzamiento de un córner y, por tanto, estando el juego detenido». «Kluivert emuló al ‘Mono’ Burgos y con un derechazo noqueó a Cota», tituló ABC un mes después de lo sucedido en el estadio Olímpico de Barcelona: «Patrick Kluivert puede pasarse varias semanas en el paro forzoso, al igual que el portero del Mallorca ‘Mono’ Burgos por agredir al jugador del Español Serrano, si el Comité de Competición decide actuar de oficio o por una reclamación del Rayo y sanciona el puñetazo que el azulgrana propinó al defensa Cota. En una jugada de ataque del conjunto catalán, Kluivert y Cota se agarraban mutuamente en un intento de buscar una posición ventajosa. El holandés, en un arrebato, perdió los nervios y lanzó un derechazo que impactó en la zona posterior de la cabeza. Cota cayó al suelo, pero por fortuna para el canterano pudo reincorporarse y acabó el partido». Ocurrió en el encuentro Rayo-Barcelona (1-1) correspondiente a la jornada 12ª de la Liga 1999-2000. «No lo entiendo. Me cogió de los huevos. No es normal que te hagan esto, es muy sorprendente. Fue una reacción instintiva, puramente humana cuando te hacen algo semejante. Espero que no me sancionen», declaré el holandés del Barça. El deseo de Kluivert no se cumplió. El Comité de Competición de la RFEF sancionó al delantero del Barcelona con cinco encuentros (cuatro por conducta violenta con un contrario y uno por reincidente). Afortunadamente, no acertaron en la mayoría de los golpes, pero Diogo y Luis Fabiano protagonizaron un bochornoso espectáculo en un día con una significado tan especial como es la festividad de los Reyes Magos. Zaragoza y Sevilla (2-1) se enfrentaron en la jornada 17ª de la Liga 2006-07, y el uruguayo y el brasileño se enzarzaron en una pelea barriobajera instantes antes del final del encuentro. Ambos fueron expulsados y ambos recibieron idéntica sanción: cinco partidos de suspensión . «Primero me pisó, luego me insultó y me agredió, por lo que intenté defenderme, pero me arrepiento de todo lo que pasó y espero olvidarlo pronto», señaló el delantero del Sevilla. Hace 19 años, los goles marcados fuera de casa tenían valor doble, así que el empate (2-2) obtenido en Milán por el Valencia en la ida de los octavos de final de la Champions ante el Inter era un tesoro. El conjunto español supo conservarlo en la vuelta pero, como tituló ABC, «David Navarro oscurece con una agresión el pase a cuartos de final». El texto de la noticia profundiza en lo sucedido: «Simplemente lamentable. El valencianista David Navarro agredió con un brutal puñetazo en la nariz a Burdisso sobre el césped de Mestalla al finalizar el partido. El jugador blanquinegro salió al campo con la velocidad del rayo para intervenir en una pelea deplorable que se desató entre los jugadores tanto del Valencia como del Inter». «Todo comenzó cuando el árbitro Wolfgang Stark indicó el final de la eliminatoria, Burdissoy Carlos Marchena se erigieron en protagonista de una tangana, que llevó a que los jugadores de ambos conjuntos comenzasen una nefasta trifulca. El defensa central del Valencia, David Navarro, que fue suplente, saltó al campo enfundado en el chándal para defender a sus compañeros. Pero el joven jugador no tomó, ni mucho menos, la mejor decisión y oscureció la gran eliminatoria». «El zaguero lanzó un tremendo puñetazo a la cara del argentino Burdisso y le rompió la nariz. Córdoba, Zanetti y Maicon salieron tras Navarro, pero no lo alcanzaron. El jugador se metió en el vestuario del Valencia y el portero neroazurro Toldo entró tras él para intentar agredirle. La Policía tuvo que establecer una barrera de separación para evitar más agresiones en los vestuarios. Estos lamentables hechos tendrá graves consecuencias». Esas consecuencias fueron una multa de 155.000 euros al Valencia y siete meses de suspensión, posteriormente reducidos a seis, al central del conjunto español.

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