Publicado: abril 24, 2026, 1:54 pm
El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Alfredo EchavarrÃa, desestimó que una eventual exención del IVA en la compra de viviendas nuevas -una de las medidas del proyecto de ley de reconstrucción– implique una rebaja equivalente al 19% en los precios finales.
«Cuando se habla de eliminar el IVA, se instala que es un 19%, pero no es asë, afirmó EchavarrÃa en El Diario de Cooperativa, ya que, según explicó, ese cálculo no considera cómo opera realmente el impuesto en el sector inmobiliario. En ese sentido, precisó que el gravamen se aplica solo sobre la construcción y no sobre el terreno, cuyo valor influye directamente en el precio total de la vivienda.
Según detalló el presidente de CChC, el terreno puede representar entre un 10% y un 40% del costo total de un proyecto, lo que reduce la base sobre la cual se calcula el impuesto. A esto se suma que las inmobiliarias pagan IVA durante todo el proceso de construcción -por ejemplo, en la compra de materiales-, monto que descuentan al momento de la venta.
De esta forma, el eventual beneficio no corresponde al total del impuesto, sino solo a la parte final que queda por pagar tras descontar el IVA ya asumido durante la construcción. Por ello, el impacto efectivo en los precios serÃa acotado y podrÃa oscilar entre un 2% y un 7%, dependiendo de cada proyecto.
En ese contexto, advirtió que, ante la expectativa de una rebaja mayor, «la gente está esperando con reticencia a comprar». Por ello, EchavarrÃa llamó a acelerar la tramitación de la medida, señalando que «para que realmente ayude hay que apurar su tramitación», y evitar asà que esa percepción siga frenando el dinamismo del mercado.
Impacto en empleo y reactivación del sector
EchavarrÃa también abordó la situación laboral en la construcción, asegurando que el rubro enfrenta una «cesantÃa brutal», con niveles de desocupación de dos dÃgitos, superiores al promedio nacional.
Según explicó, uno de los principales problemas es el alto stock de viviendas disponibles, lo que ha frenado el inicio de nuevos proyectos.Â
«Hay más de 200.000 viviendas con proyectos aprobados, listos para partir, que no tienen que entrar ni en un dÃa de permisologÃa (…) Y no parten porque ¿por qué van a partir construyendo, invirtiendo, si hay que esperar dos o tres años para que se acabe el stock y no van a poder vender?» sostuvo.
El dirigente enfatizó que, mientras no se reduzca el stock, las empresas no iniciarán nuevas obras, lo que impacta directamente en la generación de empleo, considerando que el sector es intensivo en mano de obra desde las primeras etapas.
Asimismo, defendió que las inmobiliarias ya realizaron ajustes en los precios, aunque descartó que puedan reducirlos de forma significativa sin asumir pérdidas.
«Nadie está dispuesto a perder plata. Son inversiones cuantiosas. Las viviendas ya han bajado respecto a lo que debieran estar vendiendo, considerando el alza salvaje de costos de materiales de los últimos dos años», enfatizó.
En ese escenario, planteó que medidas como la exención del IVA -aunque acotada en su efecto-, junto con herramientas como el subsidio a la tasa hipotecaria, pueden contribuir a reactivar la demanda y destrabar el mercado.
Finalmente respecto a la propuesta de invariabilidad tributaria para proyectos superiores a los 50 millones de dólares, el gremialista fue enfático en que es una medida necesaria para competir por capitales extranjeros.
«Yo no puedo atraer inversiones cuando hemos tenido en los últimos años reformas tributarias cada tres meses. Estamos hablando de proyectos grandes que requieren para su recuperación décadas. Si tiene el fantasma de que cada tres años hay una reforma y en el paÃs del lado le garantizan que los impuestos se mantienen por un periodo razonable, esa inversión se va a ir a otro paÃs», concluyó.
