Publicado: agosto 29, 2025, 4:17 pm

Estados Unidos ha anunciado que negará y revocará visados a miembros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y de la Autoridad Palestina (AP) antes de la Asamblea General de Naciones Unidas prevista para septiembre en Nueva York, en la que … varios países planeaban escenificar un reconocimiento unilateral del Estado Palestino sin la concurrencia de Israel o Estados Unidos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló en un comunicado que la decisión se adopta «de conformidad con la ley estadounidense» y en línea con la posición de la Administración Trump de «no recompensar el terrorismo». «Es de interés para nuestra seguridad nacional exigir a la OLP y a la AP que cumplan sus compromisos y que dejen de socavar las perspectivas de paz», indicó.
Washington acusa a los dirigentes palestinos de no repudiar de manera coherente la violencia, de mantener la «incitación al terrorismo en la educación» y de recurrir a «campañas de guerra legal» en tribunales internacionales como la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia, en un intento de «boicotear las negociaciones» y forzar el reconocimiento unilateral de un Estado palestino.
Según el Departamento de Estado, esas acciones «contribuyeron materialmente a que Hamás se negara a liberar a sus rehenes y al colapso de las conversaciones de alto el fuego en Gaza».
El comunicado añade que, pese a las restricciones, la misión palestina ante la ONU recibirá las exenciones previstas en el Acuerdo de Sede, lo que permitirá a su embajador Riyad Mansur continuar su labor diplomática. Mansur afirmó tras el anuncio que el presidente Mahmud Abás mantiene la intención de viajar a Nueva York y participar en la sesión del 22 de septiembre dedicada a los derechos del pueblo palestino, aunque reconoció que todavía no está claro cómo afectará la medida a su delegación. «Veremos exactamente qué significa y cómo se aplica, y responderemos en consecuencia», dijo.
El precedente ha generado controversia en Naciones Unidas. Como país anfitrión, Estados Unidos se comprometió a permitir la entrada de todas las delegaciones oficiales, aunque en el pasado ya negó visados a Yaser Arafat en 1988 y a Omar al Bashir en 2013. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu —reclamado por la Corte Penal Internacional— podrá intervenir sin restricciones en la misma Asamblea.