Publicado: mayo 23, 2026, 10:30 pm
Las Vegas siempre entendió antes que nadie la naturaleza del espectáculo contemporáneo: no importa la verdad, sino el brillo. Allà donde el desierto se convirtió en un espejismo de neón y el fracaso se maquilla con whisky caro, aterrizan ahora los Juegos del Dopaje, una especie de olimpismo con trampas permitidas, una liturgia quÃmica retransmitida en alta definición para una humanidad que hace tiempo dejó de admirar el esfuerzo y empezó a venerar el rendimiento máximo. No hay necesidad ya de esconder jeringuillas en falsos techos ni de hablar en susurros en hoteles de la Alemania Oriental . Todo ocurre a plena luz, con patrocinadores tecnológicos, ejecutivos sonrientes y atletas construidos como prototipos militares. El músculo deja de ser biologÃa para convertirse en ingenierÃa. En Las Vegas, naturalmente, el dopaje no podÃa presentarse como pecado, sino como innovación. La ciudad que convirtió el exceso en modelo económico entiende que el cuerpo humano es simplemente otro casino: una máquina diseñada para forzar sus lÃmites hasta que algo estalla. Y mientras las pantallas anuncian nuevos récords imposibles y el público aplaude con vasos gigantes de plástico en la mano, crece la sospecha de que estos juegos representan una anomalÃa del deporte moderno. Es temprano en Doha. Desde la ClÃnica ASPETAR, donde acuden a tratarse deportistas de élite mundial, el doctor Juan Manuel Alonso, médico deportivo madrileño afincado en Qatar y que anteriormente fue director médico de World Athletics, atiende por videoconferencia a ABC. El mundo del deporte se asoma perplejo a la disputa de una competición inédita, sorprendente, un evento en el que los atletas, los nadadores son animados a doparse para competir. ¿Qué opinión tiene de estos ‘Juegos del Dopaje’? Hombre, en primer lugar hay que centrarse en el aspecto ético y, obviamente estos Juegos van en contra del espÃritu del deporte. Si consideramos que el dopaje es una trampa, pues hacer unos ‘Juegos de la trampa’ no es ético. Esto es una transgresión del espÃritu del deporte. ¿Y desde el punto de vista médico? Pues que el uso de las sustancias dopantes, ya sean anabolizantes, eritropoyetina u otras, acarrea efectos secundarios nocivos para el organismo, y riesgos innecesarios para la salud. Son sustancias que han sido desarrolladas para el tratamiento de enfermedades, no para mejorar el rendimiento deportivo. Todo esto supone ir en contra de la medicina. Los organizadores se justifican diciendo que es una competición basada en la innovación, en el avance de la ciencia… SÃ, pero no nos han convencido a la comunidad médica de que esto sea asÃ. Dicen que van a hacer un ensayo clÃnico pero es muy cuestionable. No dicen las dosis que van a administrar a los atletas. Y hablan de estudiar a los deportistas cinco años. Esto no tiene sentido. Si quieres ver efectos secundarios tendrás que estudiar a los deportistas a largo plazo: 20 años. También parece que van a usar los nuevos péptidos pero no los han puesto en el ensayo clÃnico. Quieren poner una cortina de ciencia pero no es real. Entonces ¿qué objetivo persiguen? Yo creo que detrás de todo esto hay una organización que quiere vender péptidos pero no a los deportistas sino al conjunto de la sociedad. Quieren vender sustancias para luchar contra el envejecimiento y potenciar el fÃsico de los ciudadanos normales, hagan o no hagan ejercicio. Hablan los organizadores de que quieren potenciar el rendimiento humano ‘sin lÃmites’. SÃ, pero es que en el deporte hemos aceptado desde hace décadas que no queremos dopaje. Y no vamos a cambiar. Nos tendrÃan que convencer de que usar el dopaje es sano. Incluso sabemos que los esteroides anabolizantes afectan a la salud mental, vuelven a las personas agresivas, las hacen capaces de pelearse en la calle por una tonterÃa. Los organizadores de los ‘Juegos del Dopaje’ argumentan que si se pueden usar los avances de la tecnologÃa para mejorar las zapatillas de maratón… ¿por qué no usar estos avances para las sustancias? Pues porque no son seguras. Hay péptidos nuevos, de cadenas de 10 o 12 aminoácidos, que son análogos de la hormona de crecimiento, que utilizan su mismo receptor, y que aún no están aprobados. ¿Por qué? Pues porque aún no tienen documentación que garantice que sean sustancias seguras. ¿Qué hay detrás de estos cronos espectaculares, los nuevos récords de maratón? Pues la nueva tecnologÃa de las zapatillas, la fisiologÃa, la toma de carbohidratos en unos niveles que antes ni imaginábamos, que procede del ciclismo… Es una mezcla de factores. Pero es tecnologÃa segura, controlada, sin daños. ¿Qué efectos secundarios tienen los anabolizantes? Sobre todo cardiovasculares y también riesgo de sufrir un ictus. Esto lo han admitido jugadores de fútbol americano. ¿Y la EPO? Al aumentar la viscosidad de la sangre, puede haber riesgo de trombosis y parada cardÃaca. La creatina está autorizada y mejora el rendimiento. SÃ, eso está demostrado. Y está autorizada porque es segura. ¿Esta competición le preocupa? SÃ. Por el ejemplo que puede dar a las generaciones futuras. Y no sólo para los futuros deportistas, incluso fuera del deporte, tenemos que ir hacia una sociedad menos hedonista, donde no te den todo hecho tomando una pastilla. Lo importante es el ejercicio fÃsico, evitar el estrés, el alcohol, el tabaco y llevar a cabo una alimentación sana. Actualmente, ¿qué opinión le merece la lucha antidopaje? Veo cosas positivas y otras, no tanto. Creo que la WADA (Agencia Mundial Antidopaje) nos está decepcionando, sobre todo por lo que sucedió con el escándalo de los positivos de los nadadores chinos en 2021. Y creo que hay prácticas, como el uso de microdosis de EPO, que no están siendo detectadas. Y estoy seguro de que se utilizan. Porque su rastro desaparece en horas. Los atletas de Kenia siguen protagonizando muchos casos de dopaje. ¿HabrÃa que sancionar a Kenia como se ha hecho con Rusia? Pues esto deberÃa plantearse. Porque con el precedente de Rusia, no hay razones para no hacerlo. HabrÃa que considerarlo, quizá durante una temporada. Hay que exigir al estado de Kenia más seriedad en los controles.
