Publicado: junio 9, 2026, 9:30 am
Al menos 24,9 millones de adultos europeos consumieron cannabis en el último año (8,7%) y 4,3 millones (1,5%) cocaína. Más de tres millones tomaron MDMA (1,1%) y dos millones, anfetaminas (0,7%). El porcentaje de uso de drogas es superior entre los jóvenes de 15 a 34 años. En cannabis sube al 15,3%, en cocaína al 2,5%, al 2,4% MDMA y 1,4% en anfetaminas. Además, medio millón de europeos reciben tratamiento médico por consumir opioides y 7.600 mueren al año de sobredosis.
Son datos de consumo de sustancias ilegales correspondientes a 2024, tal y como vienen reflejados en el último balance sobre drogas publicado este martes por la Agencia de Drogas de la UE (EUDA). Dicho informe, hecho público este martes, destaca que estamos ante la mayor producción de cocaína, que hay una preocupante aparición del ‘crac’ en muchas ciudades europeas, se advierte del auge de cannabinoides sintéticos y de los riesgos crecientes para la salud derivados de la mayor integración de la ketamina en los mercados de drogas.
El balance de 2026 también confirma el protagonismo español a la hora del decomiso de sustancias estupefacientes, al haber incautado de manera individual 124 toneladas de cocaína del total de 330 toneladas intervenidas en el conjunto de la UE, según se desprende del informe europeo que abarca datos de los Veintisiete, Noruega y Turquía. En concreto, en 2024, las autoridades españolas interceptaron el 37% de la cocaína, pero también el 75% de la marihuana decomisada en toda la Unión Europea.
El hachís y la marihuana son las drogas más decomisadas en el conjunto de la UE. Les sigue la cocaína (ver gráfico arriba). Sin embargo, los mayores aumentos en diez años en las cantidades incautadas correspondieron a metanfetamina (1019%), cocaína (471%), MDMA (386%), anfetamina (150%) y marihuana (79%).
La agencia europea alerta de la alta disponibilidad de drogas ilícitas en Europa, «con sustancias novedosas que conllevan una mayor probabilidad y gravedad de daño«. Y en este informe pone el acento en la necesidad de financiar actividades de prevención que aminoren el consumo y rebajen la violencia con la que las redes criminales se dirigen a jóvenes vulnerables para operar mercados de droga en la UE.
Cannabinoides sintéticos
Por sustancias, el informe de la EUDA destaca que al menos 15,4 millones de jóvenes adultos consumen cannabis, una sustancia que representa ya un tercio de los ingresos en tratamiento por drogadicción. También alerta de que «productos adulterados con potentes cannabinoides sintéticos» se han vuelto más accesibles. En este sentido, la EUDA reconoce que se enfrenta a un ciclo continuo de creación de nuevas sustancias para evadir los controles y muestra su preocupación por la producción de cannabis semisintéticos. Sobre estos, recuerda que pueden desencadenar episodios psicóticos y su potencial de abuso y dependencia. El informe también advierte del auge del vapeo de estos productos con cannabinoides.
Tras el cannabis, la cocaína sigue siendo la droga ilícita más consumida entre los europeos. El análisis de aguas residuales municipales «apunta a una distribución geográfica y social cada vez más amplia», según se lee en el informe hecho público en Bruselas. Esta accesibilidad acrecienta las preocupaciones sanitarias en la UE, máxime cuando se ha constatado que la producción de cocaína se encuentra en su punto más alto. Además, la agencia sobre drogas de la UE recuerda que la cocaína es una de las principales causas de emergencias por intoxicación aguda y con frecuencia está implicada en muertes por sobredosis, al menos en una cuarta parte de las mismas.
La cantidad de cocaína incautada en 2024 por los Estados miembros de la UE disminuyó a 330 toneladas, frente a las 419 toneladas de 2023. Sin embargo, los expertos sugieren que en un contexto de superproducción den Sudamérica, se ha producido un cambio en las rutas y métodos de tráfico, más que una disminución de las cantidades enviadas a Europa. Pide poner en el radar el uso creciente de vías marítimas por parte de los narcos. De embarcaciones, sumergibles, drones y ocultamiento a gran profundidad.
El crac toma las ciudades europeas
El crac tiene un capítulo propio dentro del informe de la EUDA de 2026 dado que la agencia lo considera un «problema visible y potencialmente creciente» en varias ciudades europeas. El informe limita su uso a grupos altamente marginados, en contextos de personas sin hogar y con policonsumos. «La mayor disponibilidad de crac puede exacerbar graves problemas de salud, la proliferación de puntos de venta de drogas, las frecuentes visitas a urgencias hospitalarias y, en general, condiciones de vida caóticas», refiere la EUDA. Según los últimos datos disponibles, y pese a no ser de las drogas más consumidas, han subido los ingresos hospitalarios por el crac y ya casi una cuarta parte son de mujeres.
Sobre la producción de las drogas sintéticas, el informe recoge que en 2024 se han desmantelado en la Unión Europea fábricas de diversas sustancias, entre ellas anfetamina, metanfetamina, catinonas sintéticas y MDMA. Además, muestra preocupación porque los productores de drogas ilícitas recurren continuamente a sustancias químicas no controladas para eludir los controles de precursores químicos.
Ketamina en contexto de uso de drogas
Dentro de las sustancias sintéticas, la ketamina tiene un capítulopropio en el que se resaltan los «riesgos crecientes para la salud» derivados de la integración de este anestésico médico en el mercado de drogas ilegal. Consumido en polvo, por vía nasal, a menudo en ambientes nocturnos, junto con otras sustancias como la cocaína y el alcohol, «parece que la droga está cada vez más disponible en Europa», revela el informe. Es lo que se desprende del monitoreo de aguas residuales de la mayoría de las ciudades europeas en 2024 y en 2025. También del hecho de que el número de pacientes que acceden a tratamiento por problemas relacionados con el consumo de ketamina sigue siendo bajo, pero se ha cuadruplicado en los últimos cinco años.
7.600 sobredosis mortales
El informe cifra en al menos 7.600 las muertes directamente relacionadas con el consumo de drogas en la Unión Europea en un año y revela que la mayoría implicó el consumo de más de una sustancia. Además de la heroína, otros opioides como la metadona, la buprenorfina, los opioides sintéticos de alta potencia y los analgésicos que contienen opioides, están asociados a una proporción considerable de muertes por sobredosis. El informe destaca la letalidad de nuevos opioides sintéticos, entre los que cita el nitazeno, del que dice que «si bien su uso es predominante entre personas con un alto riesgo de consumo de opioides, también existe preocupación por su posible propagación entre los jóvenes».
La agencia de la UE sobre las drogas considera que «las muertes por consumo de fentanilo subrayan la necesidad de vigilancia». El fentanilo es un opioide sintético de alta potencia que se ha asociado durante muchos años con muertes por sobredosis en Europa, «aunque su distribución geográfica se ha limitado a un pequeño número de países». El informe recoge que, en 2024, España y los Países Bajos informaron de cuatro incautaciones del precursor del fentanilo, pero se desconoce si para distribuir en el mercado europeo. A nivel nacional, España se posiciona como el segundo país con más fallecimientos por sobredosis al año (1.267) por detrás de Alemania (1.912). Con relación a las sobredosis por opioides en España fallecieron 5 personas por fentanilo, 10 por tramadol, 18 por heroína y 24 por metadona, según este balance.
