La encrucijada de la UE ante nuevos modelos de IA: "La capacidad de legislar puede quedar por detrás del ritmo de los avances" - Venezuela
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La encrucijada de la UE ante nuevos modelos de IA: «La capacidad de legislar puede quedar por detrás del ritmo de los avances»

Publicado: mayo 24, 2026, 3:30 am

La inteligencia artificial se convirtió, una vez más, en un tema clave en el hemiciclo del Parlamento Europeo esta semana en Estrasburgo. Por abrumadora mayoría (508 votos a favor), la Eurocámara aprobó instar a los Estados miembros a vigilar las inversiones extranjeras en sectores estratégicos, como la defensa, los semiconductores las materias primas… o la propia IA. Horas antes, en un intenso debate, se alertó de los riesgos para la ciberseguridad que nuevos modelos avanzados de IA suponen para Europa: ante la aparición de sistemas capaces de detectar vulnerabilidades y diseñar un patrón para explotarlas (como el sistema Mythos, de la firma estadounidense Anthropic), los eurodiputados han exigido medidas urgentes para reforzar la defensa digital de la infraestructura crítica europea.

«La inteligencia artificial es un recurso estratégico para la UE en el desarrollo digital tanto como los chips o los semiconductores, y eso requiere acción a escala europea, una respuesta que trascienda las fronteras», explica en la Eurocámara a 20minutos Pilar del Castillo, eurodiputada del PP y miembro de la Comisión de Industria, Investigación y Energía. La parlamentaria advirtió en el debate de este martes del desarrollo de estos nuevos modelos, un «salto cualitativo» a una «velocidad exponencial», y la necesidad de responder a un uso con potenciales riesgos para ciudadanos y empresas. Modelos como Mythos, sostiene, «están entrenados para detectar vulnerabilidades, mostró de manera autónoma la capacidad no solo de eso, sino de desarrollar un código para detectar vulnerabilidades». «Esto plantea consecuencias duales: una IA que vale para detectar un riesgo pero también dice como aprovecharlo».

El eurodiputado del PSOE José Cepeda, miembro suplente de la Comisión de Seguridad y Defensa, también participó del debate en el hemiciclo para alertar de que «hablar de la IA hoy» es hablar de «un arma de guerra», y exigir al bloque comunitario trabajar en un «gran modelo de soberanía europea». En conversación con este periódico en su despacho en la Eurocámara, el parlamentario señala que esos nuevos modelos «han generado tal miedo» que incluso grandes empresas «que han invertido mucho en ciberseguridad se han dado cuenta que con modelos como este pueden quedar absolutamente inseguras». «Además con modelos —de Anthropic— integrados en sistemas militares y de seguridad».

Una legislación pionera ante cambios constantes

Con la Ley de IA de 2024, la Unión Europea fue pionera a la hora de regular la inteligencia artificial. «Entonces se optó por un sistema con cuatro niveles de riesgo: desde uno inaceptable, otros con restricciones y un último sin obligaciones, como videojuegos», explica del Castillo. «Al final, se trata básicamente de que los derechos humanos, democráticos y de integridad de las personas, estuviesen protegidas», sostiene. A esa Ley de IA, se suma este 2026 el llamado Ómnibus Digital, encaminado a enmendar esa norma aplicando estándares de protección, evitando la doble regulación, retrasando algunas restricciones (como la imposición de marcas de agua en imágenes generadas por IA), además de estableciendo una prohibición total de la «nudificación» en la IA (generar imágenes de personas desnudas con esta herramienta). «Con el ómnibus regulatorio se reconsideran cuestiones de legislación ya existentes para que haya más simplificación», resume la eurodiputada del PP.

«Hay tres modelos en el mundo de desarrollo de inteligencia artificial: el nuestro, que se desarrolló con la primera ley de IA del mundo, con el que garantizamos la protección de datos personales, cierta trazabilidad para investigar… una mínima regulación. Después está el modelo norteamericano, donde se deriva el control a los códigos éticos de las propias empresas. Y por último el modelo chino, que no tiene más regulación que la de cumplir las órdenes del Partido Comunista Chino», expone Cepeda.

Sin embargo, la regulación europea plantea un gran reto: su capacidad para adaptarse a tiempo en una industria de cambios rápidos y drásticos. «Es cierto que nosotros legislamos a un ritmo, pero no es menos cierto que la tecnología va a una velocidad donde nos estamos dando cuenta que podemos quedarnos atrás, incluso institucionalmente, en la capacidad de desarrollar escudos de ciberdefensa», reconoce Cepeda. «Esto va a un ritmo en el que probablemente la capacidad de legislar quede por detrás de la rapidez con la que avanza la tecnología», resume.

«Hay que actuar con mucha celeridad, sobre todo porque uno de los problemas de la Unión Europea, no solamente en este tema, es la lentitud de los procedimientos», admite del Castillo. «La vicepresidenta —de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica— Virkkunen ha dicho que en las próximas semanas veremos una propuesta de acciones para contemplar este problema y minimizarlo, señala. En cualquier caso, reconoce la parlamentaria, los avances en la IA constituyen una «transformación extraordinaria, permanente y a una velocidad sin comparación a todo lo ocurrido en la historia moderna, desde la industrialización hasta ahora».

Regular e innovar camino de la autonomía estratégica

La celeridad del asunto obliga a la Unión a adaptarse lo más rápido posible respondiendo a varias cuestiones clave. Uno de ellos, guardar un equilibrio que permita combinar regulación, necesaria para proteger personas y empresas, con la innovación que permita impulsar una industria europea de IA que garantice la independencia respecto a terceros países en materia de ciberseguridad.

«Regular no va en contra del desarrollo comercial o mercantil. Una cosa es regular y otra simplificar administrativamente», explica Cepeda. «Es una de las cosas que intentamos hacer con proyectos como el Ómnibus Digital: hacer un sistema legislativo ágil que haga a nuestras empresas competitivas», sostiene. «Nosotros estamos a favor de simplificar las cargas burocráticas, pero siempre sin perder los principios y valores garantistas del modelo europeo», defiende el eurodiputado del PSOE. Ese equilibrio es la base para profundizar en uno de los sectores más acuciantes que amenazan la autonomía estratégica que la Unión persigue desde hace años: «Estamos desarrollando planes donde se gaste no más, sino mejor, en materia de seguridad y defensa», expone Cepeda.

La IA, precisamente, es uno de los sectores críticos amenazados por la volátil situación geopolítica. «La OTAN se está empezando a fragilizar y nosotros tenemos que tener nuestras propias industrias, no podemos estar toda la vida a la defensiva respecto a los avances tecnológicos que hagan China o Estados Unidos, nosotros tenemos que tener nuestra propia autonomía estratégica», sostiene. «Antes se priorizaba mucho este camino, pero ahora es una realidad», añade. «Y hay algunas latitudes en el mundo donde se están dando cuenta también que se quieren sumar un poco a seguir manteniendo esos equilibrios», remacha en referencia, entre otros, al acuerdo de defensa entre la Unión Europea y Canadá.

«Hay una conciencia (en las instituciones europeas) de estos problemas nuevos, que además emergen de manera muy nítida», explica del Castillo. «La evolución de la IA tiene lados positivos y negativos, pero creo que vivir en un sistema democrático ayuda, porque hay una responsabilidad y quienes utilizan estas herramientas tienen que responder por ello», expone la parlamentaria.

El modelo europeo de IA, concluye Cepeda, debe avanzar defendiendo «que el ser humano sea el protagonista, no al revés». «Debemos seguir apostando por ese modelo, de respeto a derechos y libertades, con el ser humano como protagonista, y con el objetivo de no depender de terceros», remacha.

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