Publicado: noviembre 29, 2025, 8:30 am
Hay una paz ideal para Ucrania que no es la paz realista dadas las circunstancias. La ideal pasarÃa por recuperar las fronteras previas a febrero de 2022, aunque en el Donbás quedaran restos de conflicto, y en un caso muy positivo para Kiev retirar todas las tropas rusas y volver a disponer de Crimea. Pero eso ni el pensamiento más halagüeño lo plantea, asà que los expertos abogan porque el presidente Volodimir Zelenski trabaje por una paz que parta, obviamente, de un alto el fuego con la lÃnea de frente tal cual está ahora mismo, después de casi cuatro años de ofensiva de Vladimir Putin sobre Ucrania.
Más allá del plan de paz de Donald Trump, lo cierto es que hay dos elementos clave: la cesión de territorios y el papel del ejército ucraniano. El tercero, quizá, tendrÃa que ver con la futura entrada de Ucrania en la OTAN. La postura maximalista incluye que Donetsk y Lugansk pasen a control ruso y sean una zona desmilitarizada, es decir, prácticamente dejar el territorio con las lÃneas del conflicto que hay ahora mismo; Zaporiyia y Jersón tendrÃan que ser devueltas a Ucrania.
Según ha adelantado The Telegraph, de hecho, que Trump reconocerá como rusas las zonas de Ucrania que están ahora mismo ocupadas por las tropas rusas, y asà se lo trasladará a Putin la próxima semana el enviado especial de EEUU, Steve Witkoff. Eso dejarÃa el este del paÃs en un mitad y mitad para Kiev y para Moscú, prácticamente, pero por ejemplo en Bruselas asumen que la clave no está tanto en lo que controle Rusia o no, sino en que haya reconocimiento de esos territorios como parte de Rusia, una tesis que dejó clara el exministro de Exteriores ucraniano en una entrevista esta semana con 20minutos.
«Una concesión territorial es cuando reconoces que esa porción de tierra era tuya y ahora pertenece a otro. Esa es una concesión territorial. Ucrania nunca hará tal concesión. Lo que sà es realista es detener los combates a lo largo de la lÃnea y dejar la situación en una zona gris. Legalmente es ucraniana, pero Rusia la ocupa», expuso. Todo lo que no sea reconocer esa parte como rusa, añadió, «puede ser negociado».
¿Y qué pasará con el ejército ucraniano? Una reducción de las tropas puede sonar realista, pero por ejemplo la UE insiste en que eso dejarÃa a Kiev en una situación de indefensión, y por ende serÃa un riesgo también para el resto de Europa pese a que Putin se comprometió este jueves a dejar por escrito que no atacará a un paÃs miembro de la OTAN. Ucrania ahora mismo cuenta con unos 800.000 efectivos militares, más otros tantos en la reserva (estos últimos desplegados desde el inicio de la invasión rusa) y el plan incluye que podrÃa reducirse a 600.000 el número total, algo que Kiev tampoco acepta.
Menos ‘cancha’ se le está dando en las conversaciones a la posible entrada o no de Ucrania en la OTAN, y ahà Kuleba sà que es mucho más cauto. «La OTAN tendrá que esperar. La entrada en la OTAN llegará cuando Washington supere su miedo a una guerra con Rusia por Ucrania«, expuso, por lo que da prioridad a una adhesión a la UE antes de 2030, aunque matiza que la Unión «tiene que demostrar que quiere a Ucrania dentro». En todo caso, la no expansión de la Alianza Atlántica hacia Ucrania sigue siendo una de las grandes lÃneas rojas del Kremlin en estos momentos.
Con toda esa amalgama de planteamientos, Daniel Gil, analista especializado en UE en The Political Room, no es optimista y asume que desde el realismo Ucrania tendrá que aceptar cesiones de territorio. «Ese territorio va a seguir siendo ruso, en tanto que no se le va a poder quitar por la fuerza, y por supuesto no se le va a poder quitar en un acuerdo de paz», sostiene, y avisa de que Kiev «ha perdido en torno al 20% de su territorio» desde el inicio de la invasión. «Rusia va a exigir estas cuestiones en un acuerdo de paz, y Ucrania no tiene elementos para disputar esas reivindicaciones rusas», explica Gil, que además recuerda que EEUU está del lado de Moscú en esto.
Lo más complejo será ver cómo se articulan las garantÃas de seguridad
El analista considera un punto interesante el hecho de hablar de «zona desmilitarizada», como se incluye en el plan de Trump, y tiene claro que la negociación «irá sobre números» y sobre medidas a medio y largo plazo que implicarán también a Europa y a EEUU. «Seguramente veremos un alivio gradual de las sanciones, probablemente condicionado al cumplimiento del alto el fuego, al cese completo de las hostilidades», expone Gil. Lo más complejo, desde su punto de vista, será ver cómo se articulan las garantÃas de seguridad. Con todo, el resumen de Gil parece claro: «Tendremos un acuerdo basado en esos pilares, la cesión de territorio por parte de Ucrania, la aceptación de que ha perdido territorio en la guerra, la eliminación gradual de las medidas coercitivas, un alto fuego y algún tipo de garantÃa de seguridad».
Kuleba, dadas las circunstancias, pide ir paso a paso y que la clave ahora mismo sea detener las hostilidades. «No tenemos los recursos para expulsar a Rusia de los territorios ocupados en este momento. Pero podemos llegar a una situación en la que no tengamos que reconocer la propiedad de Rusia sobre los territorios ocupados», explicó a este medio. «Y quiero enfatizar que estoy hablando de un alto el fuego, porque no creo que esta guerra termine mientras Rusia siga creyéndose un imperio. Asà que puedes lograr un alto el fuego, pero eso no garantiza que no vaya a haber otra guerra. Porque mientras Putin crea, guiado por un pensamiento imperial, que debe subordinar a Ucrania, lo intentará de nuevo».
Ese es otro de los grandes avisos: la paz en Ucrania, llegue como llegue, no garantiza nada, inciden los expertos, porque Putin ha repetido maniobras en 2008, 2014 y 2022, no solo con Ucrania, sino también con Georgia. El exministro de Exteriores en este sentido tiene claro que «una guerra de Rusia con un paÃs de la OTAN se está acercando» pero será, dice, «una guerra distinta» y estará basada en la idea del Kremlin de demostrar, explica Kuleba, «que Europa no puede hacerse cargo de la seguridad de sus ciudadanos».
En la paz en Ucrania se juegan su futuro la propia Ucrania, Europa, Trump y su prestigio y las Ãnfulas de Putin, pero también Volodimir Zelenski, que puede quedar como un héroe o como un polÃtico desdibujado en función de lo que firme… incluso podrÃa hablarse de fracaso. Pero la paz, en general, es una cuestión de expectativas y después de más de cuatro años de guerra parece que todo el mundo llama a que impere el realismo y no el deseo en la negociaciones y el posible pacto final.
