Un tercio de pacientes de cáncer de mama abandona las terapias hormonales: "Muchas tienen miedo por su trabajo" - Venezuela
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Un tercio de pacientes de cáncer de mama abandona las terapias hormonales: «Muchas tienen miedo por su trabajo»

Publicado: noviembre 29, 2025, 2:00 am

El año pasado se detectaron en nuestro país más de 35.000 nuevos casos de cáncer de mama, lo que sitúa este tumor como el más habitual entre las mujeres españolas. Afortunadamente, en los últimos años los avances que se han ido sucediendo en la detección precoz y las opciones de tratamiento han elevado radicalmente la tasa de supervivencia a cinco años (que ya alcanza el 85%), lo que en esencia ha convertido una enfermedad letal en una condición crónica para muchas pacientes.

Con este éxito, sin embargo, llegan nuevos retos. Una parte importante de estas mujeres tiene que recibir tratamientos largos que en ocasiones pueden ser arduos; no en vano, se estima que hasta un tercio de las pacientes con cáncer de mama abandonan o no siguen correctamente el tratamiento endocrino tras cirugía, radioterapia o quimioterapia al cabo de 5 años. Esta realidad puede comprometer seriamente los buenos resultados obtenidos por las nuevas herramientas terapéuticas con las que contamos.

«Todavía no tenemos datos comparativos con otros tipos de cáncer, pero en cáncer de mama es un tema importante porque sí que está habiendo cada vez más investigaciones y más avances a nivel de tratamientos», explica a 20minutos Marta de la Fuente Lago, psicooncóloga y directora de MFL Psicología. «Es importante abordarlo, porque, si no se completan los tratamientos, la supervivencia no aumenta todo lo que podría».

El problema silencioso: cuando la medicación se abandona

El problema, desarrolla esta experta, afecta principalmente a las terapias hormonales (fármacos como tamoxifeno o inhibidores de la aromatasa) se administran durante períodos de hasta 10 años tras los tratamientos tradicionales con el fin de prevenir recidivas.

«Precisamente porque son muy largos, son tratamientos casi crónicos», añade por su lado Isabel Tuñón, enfermera oncológica del Hospital 12 de Octubre, en declaraciones concedidas a este medio. «El mínimo que tienen que estar con ellos son 5 años y normalmente la mayoría de pacientes los tienen 10 años. Y los efectos secundarios a veces son muy pesados, pueden ser incapacitantes para hacer funciones habituales de la vida diaria».

Los datos que manejan las especialistas son «preocupantes», dice De la Fuente: «Hay mucho abandono el primer año, a los cinco años… Son datos bastante sorprendentes porque hay mucho, mucho abandono».

«Muchas pacientes tienen miedo por el trabajo»

Los factores detrás de esta baja tasa de adherencia son muchos y variados: médicos, psicosociales, laborales… En esencia, el fondo común es la forma en la que efectos secundarios de los tratamientos hormonales pueden perjudicar en ciertos casos la calidad de vida: «Puede haber cansancio extremo, dolores musculares y dificultades en la hora de reincorporarte al trabajo por ese deterioro a nivel de atención, concentración o retención de la información», enumera la psicooncóloga.

Precisamente, ambas expertas coinciden en que el impacto sobre la esfera laboral es central. Tuñón, por ejemplo, argumenta que es «la principal barrera, y creo que todos estamos de acuerdo. Muchas pacientes tienen miedo por el trabajo, así que no se toman la medicación y no nos comentan los efectos secundarios que les dificultan trabajar».

Esta problemática, defiende, se agrava teniendo en cuenta el perfil de las afectadas. «El cáncer de mama sobre todo tiene incidencia en pacientes mujeres más jóvenes», continúa. «Son mujeres en edad laboral, con cargas familiares y profesionales».

«A la larga, los tumores pueden volver a aparecer»

De la Fuente subraya que la no adherencia a las terapias hormonales pone en jaque la utilidad de estas herramientas de tratamiento: «Hoy hablamos de largos supervivientes, lo que significa que el cáncer se ha cronificado y por eso los tratamientos se prolongan tanto. Por ejemplo, en el caso del cáncer triple negativo, muy agresivo, lo que estamos logrando es cronificarlo para que estas pacientes puedan sobrevivir muchísimos más años».

Así, las implicaciones del abandono de esos tratamientos pueden ser muy graves. «Todos los tumores pueden recidivar y pueden metastatizar», advierte a su vez Tuñón. «A la larga, si no cumplimos con los tratamientos, pueden aparecer otra vez o en otra localización».

Por eso, las dos expertas creen que la clave para mejorar en esta métrica está en propiciar una comunicación abierta y bidireccional con las pacientes: por una parte, mejorar la concienciación y la información sobre la relevancia de la terapia hormonal que están recibiendo y, por otra, garantizar que puedan comunicar los síntomas molestos que les provocan y obtener una respuesta eficaz y empática.

«Para mentalizar a nuestras pacientes lo que tenemos que hacer, sobre todo, es informarlas correctamente», explica la enfermera. «Informar en una primera visita con el médico y una segunda con enfermería. Siempre explicándoles bien los efectos secundarios que pueden surgir y cómo se pueden atajar o aliviar».

«Podemos hacerlo, por ejemplo», prosigue, «mediante información con talleres educativos, con infografías en las consultas, con hojas de ruta para todos los tratamientos que van a realizar…»

De la Fuente enfatiza la importancia de cuidar la relación que se establece con la paciente: «Es importante generar espacios de comunicación sincera en la consulta. Que nos interesemos activamente por cómo está siendo su calidad de vida, por cómo llevan los tratamientos…».

«Lo que pretendemos es ganarnos esa confianza de la paciente para que pueda trasladarnos sus dudas y para buscar soluciones conjuntamente, no desde la ocultación», reflexiona. «Si conseguimos este tipo de comunicación, la paciente se siente relajada, comprendida, no juzgada y confiada, y la adherencia es mucho mayor»

Al respecto, la experta comenta que la saturación de las consultas constituye un obstáculo. «En oncología hay mucha saturación, las consultas son muy breves, y este tipo de acompañamiento lleva tiempo», reconoce la psicooncóloga. «Por eso también abogamos por el potencial de la especialidad en enfermería oncológica».

Finalmente, Tuñón concluye: «La baja adherencia es una pescadilla que se muerde la cola: si nos lo comunican, podemos buscar soluciones para los efectos secundarios sin que abandonen el tratamiento aquellas mujeres que realmente se benefician de él».

Referencias

Yussof I, Mohd Tahir NA, Hatah E, Mohamed Shah N. Factors influencing five-year adherence to adjuvant endocrine therapy in breast cancer patients: A systematic review. Breast (2022). DOI: 10.1016/j.breast.2022.01.012.

¿Quieres recibir los mejores contenidos para cuidar tu salud y sentirte bien? Apúntate gratis a nuestra newsletter.

Related Articles