Publicado: enero 20, 2026, 10:12 am
Una nueva promesa del tenis español ha irrumpido con fuerza en el circuito profesional. Se llama Rafa Jódar, tiene 19 años y este martes registró su primera victoria en un Grand Slam al derrotar al nipón Rei Sakamoto (6-(8)7/1-6/7-5/6-4/3-6) en un épico partido de casi cuatro horas, lo que ha desatado las expectativas sobre su futuro.
Nacido en Leganés (diciembre, 2006), el madrileño anunció su renuncia al programa universitario en la Universidad de Virginia para dar el salto a la élite el último día de 2025. Entonces, ocupaba el puesto 168 del ranking ATP, habiendo jugado algunos torneos ITF y varios Challenger entre 2023 y 2024, y tras haber conseguido su primera victoria profesional en mayo de 2025 en el Challenger 75 de Morelos (México).
Ya apuntaba maneras a finales del año pasado. Había levantado el trofeo en Hersonissos 3, Lincoln y Charlottesville, pero fue en las ATP NextGen Finals cuando empezó a acaparar los focos, tumbando a Learner Tien y Martín Landaluce. Con su llegada al máximo nivel, ya en 2026, Jódar no ha esperado para destacar: se quedó a las puertas de otro título en Canberra, lo que le sirvió para ascender hasta la posición 150, y firmó grandes actuaciones en los clasificatorios del Open de Australia para jugar su primer ‘grande’.
El impresionante escenario que supone jugar en un Grand Slam tampoco le ha pesado. Como Rafa Nadal y Carlos Alcaraz antes, el de Leganés ha arrancado su aventura en los ‘majors’ con un triunfo, aunque sufrido, ante un Sakamoto que también es una promesa del tenis y llegaba, como él, desde las rondas previas.
«Un chico tranquilo»… que ya se ha medido a Alcaraz
«Soy un chico tranquilo. Me gusta pasar tiempo con mi familia cuando estoy en Madrid. Soy muy fan del Real Madrid y cuando puedo voy al estadio Bernabéu. Cuando tengo un poco más de confianza, sí que me gusta hablar, pero tampoco nada del otro mundo. Un chico tranquilo», se describió a sí mismo hace unos días en una entrevista en El Partidazo de Cadena Cope.
Ese carácter relajado fuera de la pista es muy distinto a lo que Jódar muestra con la raqueta en la mano. Bien lo debe saber ya Carlos Alcaraz, que compartió Rod Laver Arena con él en un entrenamiento antes del estreno de ambos en Australia: «Fue un entrenamiento interesante, divertido. Peloteamos un rato y luego hicimos un poco de voleas, saques. Al final, él quería jugar unos juegos. Él llegaba ese día, porque estaba jugando en Corea, y tampoco quería jugar mucho. Fue una horita tranquila. Íbamos 5-4, para mí«, reveló sobre la sesión junto al murciano.
El tenista de El Palmar, actual número 1 del mundo, es uno de los espejos en los que se mira. El otro, como no podía ser de otra manera, es Rafa Nadal. «Desde pequeño mi ídolo era Nadal. Siempre lo veía cuando él ganaba Grand Slam. Yo trataba de hacer lo mismo que él, aunque él es zurdo y yo diestro y es diferente», aseguró en 2024, tras ganar el US Open en categoría júnior. «Ahora surgió Carlos Alcaraz y también es un referente. Tuve la oportunidad de pelotear con él en Madrid y es un chico excelente, que hace las cosas muy bien y es muy buena persona».
Su carta de presentación en el US Open júnior
Con apenas 17 años y siendo duodécimo favorito en el torneo, Jódar firmó una extraordinaria actuación en Nueva York, imponiéndose en la final a Budkov Kjaer, primer cabeza de serie y campeón también este año en la categoría júnior de Wimbledon, con remontada por 2-6, 6-2 y 7-6(1) en dos horas y seis minutos.
Nadie pudo con el madrileño en la Gran Manzana: doblegó en cuartos de final al segundo favorito del torneo, el estadounidense Kaylan Bigun, por 6-4, 6-7(7) y 7-5 en dos horas y 23 minutos; después, en ‘semis’, fulminó a Rei Sakamoto, tercer cabeza de serie, por un demoledor 6-3 y 6-1 en solo 57 minutos de partido, para meterse en la final y dejar su última víctima, el noruego Budkov Kjaer.
«Tenía que estar concentrado y no pensando en toda la gente que estaba viendo el partido», expresó, sobre su primera vez en Nueva York. «En los partidos hay mucha más tensión y crear esas situaciones en un entrenamiento es imposible, pero trabajo siempre tener mucha calma», concluyó el madrileño, que puso en valor su «mentalidad» durante el torneo para estar «cada punto con mucha intensidad».
