Publicado: enero 11, 2026, 10:27 am
Existen un gran número de métodos, técnicas y variantes en cuanto a terapia psicológica se refiere, pero quizá una de las que hayamos oído hablar poco (aunque no es nueva, ahora empieza a despuntar) es la denominada Terapia Breve Centrada en Soluciones (TBCS). ¿En qué consiste? Para profundizar en este tipo de terapia psicológica, especialmente útil en problemas de conducta de los niños, entrevistamos a un experto.
Así, Antonio Olives Alonso, psicoterapeuta familiar acreditado por la FEATF y vocal de investigación de la FEATF, nos pone en contexto: «la TBCS es un modelo psicoterapéutico de finales de 70, que surge con la creación del Centro de Terapia Breve de Milwaukee, fundado por Steve de Shazer e Insoo Kim Berg. Ambos terapeutas habían tenido contacto con la Escuela de Palo Alto, donde ya se estaban desarrollando enfoques de terapia breve, especialmente lo que hoy conocemos como Terapia Estratégica».
¿Qué hace que la Terapia Breve Centrada en Soluciones sea diferente?
«Desde mi punto de vista, la TBCS presenta dos características fundamentales que la diferencian de la mayoría de los modelos terapéuticos. La primera es que parte de la idea de que las personas ya disponen de los recursos necesarios para resolver sus dificultades, aunque a veces no sepan cómo activarlos o no sean conscientes de ellos», explica el psicólogo consultado.
La segunda —y quizá más relevante— «es que la TBCS considera que la lógica de los problemas no tiene por qué coincidir con la lógica de las soluciones. Esto implica que para mejorar no siempre es necesario analizar en profundidad el origen, la causa o la naturaleza del problema».
Esta es la razón por la que el terapeuta centrado en soluciones «dirige su atención a qué quiere cambiar la persona y qué está funcionando ya, ayudando a construir soluciones prácticas y ajustadas a su vida cotidiana, más que a profundizar en el análisis del problema«, dice Olives.
«Identificar los momentos en los que el problema pierde fuerza»
Este tipo de Terapia Breve «parte de una observación sencilla pero poderosa: ningún problema está presente todo el tiempo ni con la misma intensidad. Ningún niño presenta conductas disruptivas constantemente, ninguna pareja discute siempre de la misma manera y las personas con ansiedad o depresión suelen experimentar, aunque sea de forma breve, momentos de alivio».
Así pues, esta terapia se centra precisamente «en identificar y ampliar esos momentos en los que el problema pierde fuerza. De hecho, resulta llamativo que un porcentaje significativo de personas que solicitan ayuda terapéutica ya comienzan a mejorar entre la llamada para pedir cita y la primera sesión, lo que refuerza la idea de que el cambio es posible y de que las personas cuentan con capacidades propias para lograrlo. La TBCS ayuda a activar y consolidar esos procesos de mejoría».
¿Qué puede conseguirse con este tipo de terapia?
Según continúa explicando el experto, «la Terapia Breve Centrada en Soluciones ha demostrado ser eficaz en una amplia variedad de contextos. Se ha aplicado con buenos resultados en población infantil, tanto en problemas de conducta como en dificultades académicas, así como en terapia familiar y de pareja».
Y añade: «Existen estudios con resultados prometedores en problemas de ansiedad, depresión, trastorno obsesivo-compulsivo, autolesiones, psicosis y conductas antisociales en población joven. También se ha utilizado con éxito en programas de rehabilitación ocupacional, como complemento en el tratamiento de enfermedades médicas crónicas, y en la mejora de la calidad de vida durante el envejecimiento».
Todo ello significa que «los terapeutas centrados en soluciones cuentan con herramientas útiles para abordar la mayoría de las dificultades que suelen presentarse en una consulta psicológica«, aunque el método tiene sus propios derroteros para conseguir solucionar el problema.
«La TBCS no está pensada para procesos terapéuticos largos»
«La TBCS ha demostrado ser no solo efectiva, sino también especialmente eficiente, puesto que consigue resultados comparables a otros modelos terapéuticos bien establecidos, con un número reducido de sesiones. Un metaanálisis reciente publicado en Clinical Psychology Review en 2024 concluye que la Terapia Breve Centrada en Soluciones obtiene buenos resultados en una amplia variedad de problemas psicosociales, con una media aproximada de seis sesiones«.
Lo que debe quedar claro es que esta terapia tiene «un principio y un final definidos, orientada a alcanzar objetivos concretos. En algunos casos pueden realizarse sesiones de seguimiento o refuerzo, pero no es un modelo pensado para procesos largos e indefinidos», añade el psicólogo.
A modo de conclusión, Olives Alonso expone que «las personas que acudan a un profesional especializado en Terapia Breve Centrada en Soluciones se encontrará con un terapeuta que pone el foco en el futuro más que en el pasado, que respeta los objetivos concretos de la persona que consulta y que trabaja desde una mirada centrada en capacidades, recursos y fortalezas, en lugar de en déficits o etiquetas«.
