Publicado: noviembre 28, 2025, 8:00 pm
El mercado de las tablets se ha convertido en los últimos años en un escenario algo aburrido y predecible, casi bipolar. Por un lado, tenemos a los iPad, que funcionan de maravilla pero que han inflado sus precios hasta límites que rozan lo absurdo: el modelo más básico y pelado ya parte de los 349 euros, y eso sin contar el Apple Pencil, que se paga aparte.
Por otro, un mar de tablets Android de gama baja que apenas sirven para ver vídeos sin tirones. En medio de ese desierto, a veces parece imposible encontrar un dispositivo que ofrezca potencia real sin tener que vender un riñón.
Es una situación bastante injusta para el usuario medio, que se ve obligado a elegir entre gastar demasiado o conformarse con poco. Pero, por suerte, Samsung sigue empeñada en llenar ese hueco con su gama Fan Edition, y este Black Friday ha decidido poner sobre la mesa una oferta difícil de ignorar: la Samsung Galaxy Tab S10 FE, rebajada 100 euros sobre su precio habitual.
Pasa a costar solo 479 euros, que no está nada mal para todo lo que ofrece, pero ojo porque el stock es limitado, como siempre, y puede que se acabe agotando en cualquier momento.
Rendimiento sobresaliente y «modo PC»
Estamos ante una tablet que juega en esa liga tan necesaria de la «gama media-alta», un terreno donde obtienes el 90% de la experiencia premium pero a un precio bastante más ajustado.
La Tab S10 FE es una tablet robusta, pensada tanto para consumir contenido como para trabajar de verdad. Su pantalla de 10,9 pulgadas con resolución WUXGA+ es algo que no puedes encontrar normalmente por menos de 500-600 euros.
Aunque no monta los paneles OLED de sus hermanas mayores, Samsung ha dado varios retoques a esta LCD, logrando colores vibrantes y una tasa de refresco de 90 Hz que hace que todo, desde navegar por internet hasta jugar, se sienta fluido y ágil.
Y es que el gran as en la manga de esta tablet, el factor diferencial que deja en evidencia a la competencia de la manzana, es el S Pen. Sí, el lápiz óptico de Samsung viene incluido en la caja.
No tienes que pagar 100 euros extra por él. Esto cambia la experiencia por completo: puedes tomar apuntes a mano alzada con una latencia bajísima, dibujar con precisión profesional o editar fotos con una comodidad que el dedo nunca te dará.
Además, cuenta con certificación IP68, lo que significa que es resistente al agua y al polvo. Puedes llevártela a la cocina para seguir una receta o leer en la bañera sin miedo a que un salpicón acabe en tragedia.
Equipa el procesador Exynos 1580, un chip propio de Samsung que rinde sorprendentemente bien. No se ahoga con la multitarea y es capaz de mover juegos exigentes con soltura. A esto ayuda su integración con el ecosistema Galaxy: si tienes un móvil Samsung, la conexión es instantánea, permitiéndote compartir archivos o usar la tablet como segunda pantalla.
Y para los que buscan sustituir al portátil, el modo DeX es una bendición. Con solo pulsar un botón, la interfaz de Android se transforma en un escritorio de ordenador con ventanas flotantes, barra de tareas y gestión de archivos real.
La batería de 8.000 mAh es otro de sus puntos fuertes, garantizando horas de pantalla encendida sin buscar el enchufe, y cuenta con carga rápida de 45W para volver a la vida en poco tiempo.
