Publicado: mayo 27, 2026, 10:08 am

Tras 13 reuniones y meses de intensas negociaciones, la dirección de Renault España y los sindicatos representantes de los empleados han llegado este martes a un preacuerdo para una mejora del convenio colectivo 2026-2028. Una decisión que, a falta de ratificación oficial, supone garantizar la adjudicación de la nueva plataforma para vehículos eléctricos de la marca (RGEV Medium 2.0), así como cinco modelos a las plantas de Valladolid y Palencia. Tras la reunión en la que medió el Ministerio de Industria este martes, fuentes del fabricante detallan a La Información Económica «satisfacción», la misma línea en la que apuntan desde UGT. «Ha sido duro, pero creo que ha merecido la pena«, ha calificado Adolfo Arnáez, secretario general del sindicato.
En la fábrica castellanoleonesa se ha garantizado la producción de dos modelos híbridos long life y, además, se ha conseguido la calificación «como prioritaria a la hora de adjudicar nuevos modelos». También son buenas noticias para la de Palencia, que ensamblará tres nuevos vehículos, tal y como confirma Arnáez. Dos condiciones a las que iba supeditado el acuerdo y que tenían un papel clave para los trabajadores. «Nosotros somos una organización que debe mirar mucho más allá y buscamos crear un ecosistema para poder ser competitivos y favorecer el futuro de las asignaciones», reconoce el de UGT.
Una decisión que todavía tiene que aprobarse de forma oficial, pero que deja satisfechos a los empleados, señala el representante sindical: «Es un convenio que recupera derechos y cesiones que se hicieron en anteriores acuerdos». Aunque la felicidad nunca es plena, porque «siempre se puede conseguir más», el de UGT apunta a que el fabricante dio el do de pecho tras la reunión con el ministerio: «No se han guardado nada (Renault) y al final se ha alineado todo perfectamente para que la empresa se moviera, y lo han hecho». Una alegría que también comparten con la marca, «pues no haber firmado habría supuesto la suspensión de la adjudicación de las plataformas», apuntan fuentes de la marca gala.
Un preacuerdo «que toca todos los palos»
Se trata de un preacuerdo que, a juicio de Arnáez, coloca a los empleados con cierta ventaja sobre los de otras compañías. «Tenemos que estar contentos, porque vemos cómo está el sector del auto y no hay casi ninguna empresa con subidas ligadas al IPC, etc», señala, y destaca muchos de los derechos conseguidos con una firma preliminar que «toca todos los palos que se pueden tocar».
«En el salario vamos a pasar de percibir unos 30.000 euros a 34.439, de los cuales 3.000 van directamente a tablas», reconoce. «También hemos conseguido reducir el número de sábados a trabajar, cobrar más esos días o 300 contratos indefinidos», apunta con orgullo. Mejoras que van más allá, pues la empresa también les permite descuentos como señal de pertenencia a la compañía, así como «mejoras en los ritmos de trabajo, reducción de la salida de los mayores de 63 a 61 años» o medidas como la creación de una comisión de absentismo o «aumentar de 14 a 16 grados la temperatura mínima de las plantas», detalla.
Este principio de entendimiento no solo ha sido bien recibido por los propios empleados, sino también por el ministro. «Veo con satisfacción que hayan llegado a un acuerdo que me parece clave», ha señalado el titular de la cartera de industria durante una entrevista para RNE. Momento en el que no ha dudado en destacar el diálogo social como uno de los «grandes fuertes de nuestro país». «Esto tenía y tiene un carácter estratégico para la industria del automóvil, que es una de las tres grandes industrias de nuestro país, y tiene evidentemente un peso en el desarrollo social y económico de Castilla y León muy importante», ha señalado sobre la intervención del ministerio en las negociaciones.
