Publicado: mayo 23, 2026, 11:22 pm
El verano está cada vez más cerca y con él llegan las reservas de las vacaciones. Muchos van en estos días a la caza de la oferta perfecta, la que incluye un viaje familiar a buen precio y dentro del presupuesto. Sin embargo, entre lo que reservamos y lo que después realmente gastamos puede haber una gran diferencia y es ahí cuando comienzan los problemas para nuestra economía. Un informe de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) alertó en 2025 de que uno de cada cinco españoles iba a recurrir a un préstamo en las vacaciones pasadas para poder irse de vacaciones. Este es quizá el primer error a la hora de reservar . Es una situación especialmente común entre los menores de 35 años y personas con ingresos más inestables. Sobre todo, teniendo en cuenta que el gasto por persona se elevó en la última temporada hasta los 1.400 euros por persona. Desde el comparador HelpMyCash advierten de que «las vacaciones deben pagarse antes de irse, no después». Este consejo no solo se aplica a la posibilidad de pedir un crédito sino también a no contar en el prespuesto con otros gastos que, inevitablemente, se van a tener que afrontar en el destino y aún así reservar. Hay que tener también en cuenta cuánto nos vamos a gastar en el lugar elegido. De lo contrario, los pagos se pueden ir acumulando en nuestra tarjeta. «Si para poder viajar hay que aplazar los pagos, tirar de tarjeta de crédito o confiar en que el gasto se compensará en septiembre, el viaje no está dentro del presupuesto», advierten desde el comparador. Una familia de cuatro miembros puede gastar en destino entre 150 y 250 euros . En unas vacaciones de diez días implica que el gasto ‘extra’ se incrementa hasta los 1.500 o 2.500 euros. Por ello, la base es la planificación antes de reservar. Cuánto me va a costar, en qué fechas quiero viajar y cuál es mi presupuesto son algunas de las preguntas clave que hay que hacer antes de tomar la decisión: «Marca la diferencia», señalan. Además, advierten que si el prespuesto no se cumple es necesario ajustar. Si sabemos que vamos a viajar, esa planificación se puede tener en cuenta durante todo el año. Es posible hacerlo si se separa una cantidad mes a mes o si se tiene una cuenta exclusiva para gasts vacacionales porque «el dinero que no se ve en el día a día es más difícil de gastar». «Una de las peores decisiones financieras del verano que es la de financiar el descanso con deuda cara , como es tirar de una tarjeta de crédito», añaden.
