Publicado: noviembre 28, 2025, 9:15 pm
Fuente de la noticia : https://www.abc.es/salud/enfermedades/boom-medicina-longevidad-llega-espana-20251125152018-nt.html
El pasado mes de marzo, la portada de ‘The Wall Street Journal’ abría con el boom del negocio de la longevidad y el enfrentamiento que esto estaba provocando entre los científicos. Meses más tarde, unos micrófonos captaron a Shi Jinping y a Vladímir Putin … hablando de la posibilidad de vivir hasta los 120 años… Y hay una zona en Orense donde, por algún motivo, muchos de sus habitantes superan los 100 años.
Desde que la esperanza de vida de la humanidad se ha situado en torno a los 80 años, para algunos, el objetivo de la medicina ha sido prolongarla hasta superar los 100 años. Otros se han orientado a lograr que esa esperanza de vida esté libre de enfermedad el mayor tiempo posible, de modo que las patologías vinculadas al envejecimiento aparezcan lo más próximas al final de la vida.
Es evidente que el boom de la longevidad ha llegado a España y casi en cada manzana encontramos clínicas de belleza o de estética, que cada vez más incorporan términos como «antiaging», «wellness», «wellbeing» y «longevidad». Para el presidente de la Fundación Española de Medicina Estética y de Longevidad (FEMEL), el doctor Jesús García Corcovado, la medicina de la longevidad se podría considerar actualmente ya una subespecialidad de la Medicina -aún no ha sido reconocida como especialidad dentro del catálogo del Ministerio de Sanidad-, y consistiría en la búsqueda de prolongar el tiempo de vida libre de patologías para el paciente.
De la misma opinión son el doctor Ángel Durántez, director de la Clínica Neleva y pionero en esta disciplina en nuestro país; la doctora Anna Castillo, directora de Kairos Longevity Clinic, y el doctor José Hernández Poveda, director de las Clínicas Age Reversal, en Palma de Mallorca y Barcelona. El objetivo es que podamos disfrutar al máximo nuestra vida, ralentizando la aparición de las enfermedades e incluso, «revirtiéndolas, si somos capaces de detectarlas a tiempo», explica el doctor Durántez, que además es vocal de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL) y defiende que la Medicina de la Longevidad, «si tenemos una mentalidad abierta, acabará considerándose una especialidad, como la Medicina del Deporte, que tampoco está, pero va a terminar entrando, a medida que la esperanza de vida y sus enfermedades asociadas hagan insostenible el sistema de Salud».
Para los especialistas en longevidad, la vida pasa por 4 etapas: hasta finales de los 30 o inicio de los 40 años, en la que vivimos libres de enfermedad; entre los 40 y los 60, vivimos con una autopercepción de buena vida; a partir de los 60, es vida con algún problema de salud pero libre de dependencia; a partir de los 78 años, aproximadamente, es una vida ya en dependencia. Entendiendo que esta estratificación es un promedio de edades.
La experiencia del paciente
Los centros con los que ha hablado ABC coinciden en que son, eminentemente, centros diagnósticos y de seguimiento, en los que puntualmente puede realizarse algún tratamiento. «Tampoco hay tantos centros en el mundo que se dediquen de forma exclusiva a esto y nos reunimos una vez al año en el BUCK Institute, en la Longevity Clínics Round Table, donde se habla de los avances y los tratamientos que están por venir», explica el doctor Durántez.
Otro punto en común es que el enfoque es «único y personalizado para cada paciente, atendiendo a sus circunstancias y necesidades, después de un estudio en profundidad», explica la doctora Anna Castillo.
Este proceso consta de tres pasos. Lo primero es una visita en la que se analiza todo el historial médico del paciente y sus antecedentes familiares, su entorno y su estilo de vida. Con esta información se planifica una serie de pruebas de imagen, analíticas, biomarcadores y, si procede, una secuenciación del genoma, que puede llevar a detectar un mayor riesgo o una predisposición a desarrollar una determinada enfermedad.
«Hablamos de enfermedades accionables, es decir, aquellas sobre las que podemos actuar para tratarlas, ralentizarlas o revertirlas», explica el doctor Luis Izquierdo, director médico de Veritas Intercontinental, partner de Clínica Neleva y de Sanitas-BUPA.
En una segunda consulta se ven los resultados de las pruebas y se determina con el paciente las prioridades y los tratamientos que va a seguir, que implican cambios en el estilo de vida, dieta, suplementos y, si fuera necesario, fármacos, con el objetivo de ralentizar la enfermedad -en el caso de que esté activa-. Y por último, se realiza un seguimiento periódico, según las necesidades de cada paciente.
Rubén, paciente de Clínica Neleva, asegura que su acercamiento a la medicina de Longevidad le «cambió la vida». «Gracias a las pruebas que me hicieron, me detectaron una cardiopatía congénita por la que genero placas de ateroma que, en cualquier momento me hubieran podido jugar una mala pasada». Ahora se confiesa un ‘friki’ de esta medicina, sigue tratamiento y ha cambiado su estilo de vida.
SHA Wellness ha virado también hacia la longevidad y ya cuenta con un programa ‘advanced Longevity’, que tiene como objetivo el rejuvenecimiento biológico, ralentizar el proceso de envejecimiento, incorporar conocimientos y hábitos de alimentación, incrementar la cantidad de años que vivimos con buena salud y funcionalidad, lo que se conoce como Healthspan. Su diferencial sobre las anteriores es que contempla ingreso.
Las aseguradoras también entran
La longevidad es algo más que una tendencia o una moda, y esto lo demuestra el hecho de que dos aseguradoras están ya con dos programas activos en este campo. Asisa, con ‘Bienvejecer’, un programa «preventivo de continuidad que ayuda a sus asegurados a tener una esperanza de vida plena», basándose en los datos acumulados de más de 50 años y su «compromiso de acompañar a las personas en sus diferentes etapas de la vida para conseguir que vivas muchos años con mayor calidad de vida», explica la doctora Isabel Díaz, directora médica de Asisa. Mediante una app «con contenidos informativos basados en la evidencia científica, que mide diferentes parámetros que tienen que ver con los hábitos de vida saludable, de manera que facilita la educación en salud y la adherencia a los hábitos de vida saludables». Para la doctora Díaz «es imprescindible una combinación de consciencia y constancia».
Sanitas-Bupa lanzó hace unos meses ‘Mi Salud Genómica’, en alianza con Veritas, «con la ambición de que nuestros pacientes vivan más años con mejor calidad de vida. Se trata de un proyecto científico basado en la evidencia, en el que, mediante la secuenciación del genoma, buscamos enfermedades accionables, de modo que, si encontramos una probabilidad aumentada de desarrollar una patología, podemos detectarla de forma temprana y con la farmacogenómica saber a qué fármacos vas a responder mejor», explica Jesús Jerónimo, director de Salud Digital de Sanitas y Bupa. Hasta el momento, de las muestras analizadas, se ha detectado un 5% de alto riesgo de padecer enfermedades graves. «Al conocer tu genoma, podemos diseñar un programa ultrapersonalizado para cada paciente, según su ADN y su genoma. Es parte del propósito corporativo de dejar un mundo mejor».
Para el director de Mi Salud Genómica, el doctor Javier Suela, de los datos extraídos hasta el momento, se infiere «un mayor compromiso, un ‘contrato con mi vida’, porque toman conciencia de los riesgos asociados a su salud. Somos una compañía de Salud y tenemos el reto de transmitir esta información en el entorno hospitalario. De la información que extraemos del genoma, podremos implementar las mejoras que irá teniendo la medicina en el futuro».
