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Israel llora con rabia en el entierro de la familia Bibas

Si la guerra es sinónimo de dolor y pérdida, la familia Bibas es el claro y triste ejemplo de ello. Todos: padre, madre y dos hijos pequeños, fueron secuestrados por milicianos de Hamás en su casa del kibutz Nir Oz, muy cerca de la Franja, … el 7 de octubre. Pronto, esta familia se convirtió en el símbolo del trauma que sufrió el país ese cruel día.
Yarden, el padre, fue liberado hace apenas un mes, pero no corrieron la misma suerte Shiri (la madre) y los dos pequeños (Kfir y Ariel, de cuatro años y nueve meses cuando los raptaron). No se sabe ni cuándo ni dónde ni cómo, pero los tres murieron en Gaza. Hamás dice que víctimas de bombardeos de Israel. Israel por su parte, dice que fueron víctimas de abusos y torturas, según la autopsia que les realizaron hace una semana.
La brutalidad de este cautiverio contra dos niños pequeños se convirtió rápidamente en la imagen de las protestas por la liberación de los rehenes. Kfir era el más joven de unos 30 niños tomados como cautivos en Gaza. El bebé, de pelo rojo y sonrisa desdentada, se hizo conocido en todo Israel y en el mundo.
Este miércoles, miles de personas, algunas de ellas llorando, llevaban banderas israelíes azules y blancas o fotografías de la familia y desfilaron en procesión mientras pasaba un convoy con los féretros camino del funeral. Al funeral asistieron sólo familiares y parientes cercanos y no estuvo abierto a los medios de comunicación.
La familia Bibas, muy activa estos 16 meses de guerra en Gaza y de cautiverio de sus seres queridos, ha estado participando durante todos estos meses en protestas, utilizando el color naranja como símbolo de su lucha por los «bebes pelirrojos». Por eso, este miércoles el país se tiñó de naranja con cientos de globos.

La noticia de la muerte de los dos niños cayó como un jarro de agua helada en todo el país y para Yarden, quien ha perdido a sus dos pequeños y a su mujer, ha significado casi la muerte en vida. Casi sin poder mantenerse en pie, delgado y totalmente roto después de cerca de 500 días de cautiverio y de haber perdido a su familia, este hombre ha tenido la fuerza de dedicarle un pequeño mensaje a Shiri, a Kfir y a Ariel.
«¿Recuerdas nuestra última decisión juntos? En la habitación segura, pregunté si debíamos luchar o rendirnos. Dijiste que luchara, así que luché», contaba Yarden, dirigiéndose directamente a su esposa. «Shiri, lamento no haber podido protegerlas a todas. Si hubiera sabido lo que sucedería, no habría luchado». Estas palabras las ha pronunciado Yarden este miércoles durante la celebración del entierro de los tres cuerpos. El funeral se celebró en la ciudad de Tzohar, cerca de la frontera con Gaza y del kibutz de Nir Oz, donde vivía la familia.
«Shiri, esto es lo más cerca que he estado de ti desde el 7 de octubre, y no puedo besarte ni abrazarte, ¡y eso me está destrozando!», dijo Yarden con su hermana a su lado, sujetándole para mantenerse en pie.

Despedida de la familia Bibas
Israel despide con globos naranjas a Shiri, Kfir y Ariel
AFP-REUTERS

El padre, roto de dolor

«Espero que sepas que pensé en ti todos los días, cada minuto», ha dicho sobre Ariel. «Estoy seguro de que estás haciendo reír a todos los ángeles con tus bromas y tus imitaciones tontas», añadió, imaginando al niño en el paraíso. «Espero que haya muchas mariposas para que las observes, tal como lo hiciste durante nuestros picnics».
También se dirigió a su hijo menor: «Kfir, siento no haberte protegido mejor», dijo. «Extraño mordisquearte y oír tu risa».
La hermana de Yarden, Ofri Bibas Levy, muy activa durante estos meses, quiso acordarse de Netanyahu y de parte de su gobierno por hacer públicos detalles gráficos de la muerte de los dos niños. «Esto es un abuso flagrante contra una familia que ya lleva 16 meses sufriendo un infierno»
«Perdonar significa aceptar la responsabilidad», afirmó. «No tiene sentido perdonar hasta que se investiguen los errores y todos los funcionarios asuman su responsabilidad».
En su discurso durante el funeral, Ofri también criticó duramente al gobierno de Netanyahu por priorizar la destrucción de Hamás en lugar de una liberación negociada de rehenes. «Nuestro desastre como pueblo y como familia no debería haber ocurrido, y no debe volver a ocurrir», dijo. «Podrían haberlos salvado y preferirían la venganza».
Durante la entrega de los cuerpos en Gaza la semana pasada, militantes de Hamás exhibieron ataúdes en un escenario rotulados con el nombre de Shiri y los de sus dos hijos mientras sonaba música alegre. Detrás de ellos colgaba un panel donde sus fotos flotaban debajo de una caricatura de un Netanyahu con aspecto de vampiro. El espectáculo fue siniestro, pero peor fue la entrega del cuerpo de Shiri, cuyos restos eran de una mujer palestina. Tras reconocer Hamás un «error», el primer ministro israelí calificó la demora en la entrega de los restos verdaderos como una «violación cruel» del alto el fuego.
Este acuerdo ha estado al borde de la ruptura durante los últimos días. Pero, finalmente, el grupo terrorista acordó este miércoles devolver a Israel los últimos cuerpos de rehenes incluidos en la primera fase. Hamás tenía previsto entregar este miércoles por la noche los restos de Tsachi Idan, Itzhak Elgarat, Ohad Yahalomi y Shlomo Mantzur y anunció que un hospital en Gaza se estaba preparando para recibir a los prisioneros palestinos que iban a ser liberados a cambio.

Publicado: febrero 26, 2025, 5:48 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/israel-llora-entierro-familia-bibas-20250226172336-nt.html

Si la guerra es sinónimo de dolor y pérdida, la familia Bibas es el claro y triste ejemplo de ello. Todos: padre, madre y dos hijos pequeños, fueron secuestrados por milicianos de Hamás en su casa del kibutz Nir Oz, muy cerca de la Franja, el 7 de octubre. Pronto, esta familia se convirtió en el símbolo del trauma que sufrió el país ese cruel día.

Yarden, el padre, fue liberado hace apenas un mes, pero no corrieron la misma suerte Shiri (la madre) y los dos pequeños (Kfir y Ariel, de cuatro años y nueve meses cuando los raptaron). No se sabe ni cuándo ni dónde ni cómo, pero los tres murieron en Gaza. Hamás dice que víctimas de bombardeos de Israel. Israel por su parte, dice que fueron víctimas de abusos y torturas, según la autopsia que les realizaron hace una semana.

La brutalidad de este cautiverio contra dos niños pequeños se convirtió rápidamente en la imagen de las protestas por la liberación de los rehenes. Kfir era el más joven de unos 30 niños tomados como cautivos en Gaza. El bebé, de pelo rojo y sonrisa desdentada, se hizo conocido en todo Israel y en el mundo.

Este miércoles, miles de personas, algunas de ellas llorando, llevaban banderas israelíes azules y blancas o fotografías de la familia y desfilaron en procesión mientras pasaba un convoy con los féretros camino del funeral. Al funeral asistieron sólo familiares y parientes cercanos y no estuvo abierto a los medios de comunicación.

La familia Bibas, muy activa estos 16 meses de guerra en Gaza y de cautiverio de sus seres queridos, ha estado participando durante todos estos meses en protestas, utilizando el color naranja como símbolo de su lucha por los «bebes pelirrojos». Por eso, este miércoles el país se tiñó de naranja con cientos de globos.

La noticia de la muerte de los dos niños cayó como un jarro de agua helada en todo el país y para Yarden, quien ha perdido a sus dos pequeños y a su mujer, ha significado casi la muerte en vida. Casi sin poder mantenerse en pie, delgado y totalmente roto después de cerca de 500 días de cautiverio y de haber perdido a su familia, este hombre ha tenido la fuerza de dedicarle un pequeño mensaje a Shiri, a Kfir y a Ariel.

«¿Recuerdas nuestra última decisión juntos? En la habitación segura, pregunté si debíamos luchar o rendirnos. Dijiste que luchara, así que luché», contaba Yarden, dirigiéndose directamente a su esposa. «Shiri, lamento no haber podido protegerlas a todas. Si hubiera sabido lo que sucedería, no habría luchado». Estas palabras las ha pronunciado Yarden este miércoles durante la celebración del entierro de los tres cuerpos. El funeral se celebró en la ciudad de Tzohar, cerca de la frontera con Gaza y del kibutz de Nir Oz, donde vivía la familia.

«Shiri, esto es lo más cerca que he estado de ti desde el 7 de octubre, y no puedo besarte ni abrazarte, ¡y eso me está destrozando!», dijo Yarden con su hermana a su lado, sujetándole para mantenerse en pie.

Imagen principal - Israel despide con globos naranjas a Shiri, Kfir y Ariel
Imagen secundaria 1 - Israel despide con globos naranjas a Shiri, Kfir y Ariel
Imagen secundaria 2 - Israel despide con globos naranjas a Shiri, Kfir y Ariel
Despedida de la familia Bibas
Israel despide con globos naranjas a Shiri, Kfir y Ariel
AFP-REUTERS

El padre, roto de dolor

«Espero que sepas que pensé en ti todos los días, cada minuto», ha dicho sobre Ariel. «Estoy seguro de que estás haciendo reír a todos los ángeles con tus bromas y tus imitaciones tontas», añadió, imaginando al niño en el paraíso. «Espero que haya muchas mariposas para que las observes, tal como lo hiciste durante nuestros picnics».

También se dirigió a su hijo menor: «Kfir, siento no haberte protegido mejor», dijo. «Extraño mordisquearte y oír tu risa».

La hermana de Yarden, Ofri Bibas Levy, muy activa durante estos meses, quiso acordarse de Netanyahu y de parte de su gobierno por hacer públicos detalles gráficos de la muerte de los dos niños. «Esto es un abuso flagrante contra una familia que ya lleva 16 meses sufriendo un infierno»

«Perdonar significa aceptar la responsabilidad», afirmó. «No tiene sentido perdonar hasta que se investiguen los errores y todos los funcionarios asuman su responsabilidad».

En su discurso durante el funeral, Ofri también criticó duramente al gobierno de Netanyahu por priorizar la destrucción de Hamás en lugar de una liberación negociada de rehenes. «Nuestro desastre como pueblo y como familia no debería haber ocurrido, y no debe volver a ocurrir», dijo. «Podrían haberlos salvado y preferirían la venganza».

Durante la entrega de los cuerpos en Gaza la semana pasada, militantes de Hamás exhibieron ataúdes en un escenario rotulados con el nombre de Shiri y los de sus dos hijos mientras sonaba música alegre. Detrás de ellos colgaba un panel donde sus fotos flotaban debajo de una caricatura de un Netanyahu con aspecto de vampiro. El espectáculo fue siniestro, pero peor fue la entrega del cuerpo de Shiri, cuyos restos eran de una mujer palestina. Tras reconocer Hamás un «error», el primer ministro israelí calificó la demora en la entrega de los restos verdaderos como una «violación cruel» del alto el fuego.

Este acuerdo ha estado al borde de la ruptura durante los últimos días. Pero, finalmente, el grupo terrorista acordó este miércoles devolver a Israel los últimos cuerpos de rehenes incluidos en la primera fase. Hamás tenía previsto entregar este miércoles por la noche los restos de Tsachi Idan, Itzhak Elgarat, Ohad Yahalomi y Shlomo Mantzur y anunció que un hospital en Gaza se estaba preparando para recibir a los prisioneros palestinos que iban a ser liberados a cambio.

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