Publicado: febrero 10, 2026, 5:03 pm

El menú de este martes en el salón multiusos de Zahara de la Sierra es “potaje de hermandad”, como lo bautiza en un golpe de ingenio la voluntaria Luisa Ruiz. Tiene habichuelas, chorizo, morcilla, su poquito de pringá y su majao de tomate, lo que es un guiso andaluz de toda la vida. Pero el nombre le viene por las manos que lo han preparado. Un batallón de mujeres del centro de mayores de Zahara (1.400 habitantes, Cádiz) y un grupo de vecinos de Grazalema, ese pueblo que, desde que les desalojaron por culpa de las borrascas que asolan la provincia, desembarcó en parte en el municipio vecino más cercano. “Somos pueblos hermanos desde hace muchos años, ahora no sabemos cómo agradecerles lo que están haciendo por nosotros”, explica la grazalemeña Loli Terreno, una de las autoras de ese guiso recién nombrado.



