Publicado: mayo 24, 2026, 4:13 am
Mientras avanza la investigación por el tiroteo ocurrido el sábado en los alrededores de la Casa Blanca, dieron a conocer la identidad del principal sospechoso que fue abatido. Es Nasire Best, de 21 años, que vivía en Maryland.
Fuentes policiales indicaron a CNN que el agresor tenía antecedentes con el Servicio Secreto. Fue detenido en junio del año pasado por bloquear un carril de ingreso a la residencia presidencial. Un mes más tarde volvió a ser arrestado por intentar entrar al recinto y un juez le ordenó mantenerse lejos de la Casa Blanca.
Durante uno de los episodios Best decía ser Dios, por lo que fue internado en el Instituto Psiquiátrico de Washington para realizarle una evaluación psicológica. También descubrieron que el joven hacía publicaciones en redes sociales donde afirmaba ser “el verdadero Osama Bin Laden” y expresaba su deseo de atacar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

De acuerdo con la investigación preliminar, el tiroteo comenzó en la tarde del sábado cuando Best sacó un arma de un bolso y disparó contra los agentes que estaban en un puesto de seguridad cercano a la mansión ejecutiva. Los oficiales respondieron al ataque e hirieron al tirador, que fue trasladado al hospital George Washington, donde murió poco después.
Trump estaba dentro de la Casa Blanca en el momento del incidente, mientras mantenía negociaciones vinculadas a un posible acuerdo con Irán, según indicaron medios internacionales.
En paralelo, un transeúnte fue herido en el tiroteo, aunque hasta el momento no se estableció si fue alcanzado por los disparos de Best o la defensa de los agentes.

En el lugar también habían periodistas que fueron desplazados por orden del Servicio Secreto. Los corresponsales se refugiaron en la sala de conferencias de prensa del complejo y describieron cómo vivieron la dramática escena.
La reportera Selina Wang contó a través de sus redes sociales que estaba grabando un video con su teléfono celular en el jardín de la Casa Blanca cuando comenzaron a escucharse las detonaciones. “Sonaba como docenas de disparos de arma”, escribió.
La investigación quedó en manos del Servicio Secreto y de fuerzas federales que trabajan para reconstruir la mecánica del episodio.
