Definen reglas para la subasta de energías renovables

Con un 86% de la capacidad instalada proveniente de energías limpias, el reto del país es fortalecer la generación con fuentes no convencionales e incluso tradicionales para disipar la posibilidad un apagón.

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El Ministerio de Minas y Energía definió, por medio de dos nuevas resoluciones, las reglas de la nueva subasta de largo plazo de energía renovable, un mecanismo que busca acercar la oferta (generadores de energía eléctrica) con la demanda (comercializadores de energía eléctrica) y fomentar la formación de precios eficientes que beneficien a los usuarios.

En la subasta, que se realizará antes de finalizar octubre, solo podrán participar proyectos nuevos de generación a partir de fuentes no convencionales de energía renovable (FNCER), cuya fecha de entrada en operación comercial sea posterior a la fecha de adjudicación de la subasta y que tengan una capacidad mayor o igual a 5 megavatios.

El contrato será financiero, tipo ‘pague lo contratado’, lo que significa que el comprador se obliga a pagar al vendedor la energía contratada, independientemente de que el comercializador la consuma o no, y que el generador se compromete a suministrar una energía fija al comprador durante el bloque horario. 

«En la definición de las nuevas reglas, recogimos las observaciones y comentarios de los distintos grupos de interés y agentes del sector, para encontrar el mejor balance de condiciones tanto para vendedores como para compradores, beneficiando a los usuarios”, explicó la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez.

Según la funcionaria, las nuevas condiciones garantizan mayor certidumbre para los comercializadores en la entrega de energía con un modelo ‘pague lo contratado’, así como mayores plazos de contratación y la definición de bloques horarios que se ajustan a las características de los proyectos de fuentes no convencionales de energía renovable de los generadores.

Por su parte, la CREG fijará el tope máximo el cual determina el valor máximo permitido para asignar los contratos en la subasta. Así mismo, definirá las condiciones bajo las cuales se garantiza que la subasta cuente con la participación adecuada y las transacciones no se concentren en un número limitado de agentes.

La cantidad de energía a subastar será definida como demanda objetivo por el Ministerio de Minas y Energía y será revelada por la Unidad de Planeación Minero Energética de manera simultánea con el tope máximo después de recibir las ofertas por parte de los compradores y vendedores que participen en el mecanismo.

La fecha de inicio de las obligaciones de suministro de energía eléctrica de los contratos que sean adjudicados en la subasta será el primero de enero del 2022 y el plazo de los contratos será de 15 años.

El Ministerio anunció que, en los próximos días, publicará la minuta de contrato que contiene la totalidad de obligaciones que los vendedores y compradores deben cumplir una vez resulten asignados en la subasta.

Con un 86% de la capacidad instalada proveniente de energías limpias, el reto del país es fortalecer la generación con fuentes no convencionales e incluso tradicionales para disipar la posibilidad un apagón.

De hecho, a pesar de que entre 2015 y 2016 se presentó el segundo Fenómeno de El Niño más fuerte de la historia según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientes (Ideam), el país solo se vio obligado a tomar medidas de ahorro voluntarias y a comprar el 1% de la energía a Ecuador. Y, lo que es más importante, no se presentó un nuevo apagón.

Detrás de este éxito a veces poco valorado o destacado, se encuentra la reestructuración del sector gracias a las leyes de servicios públicos domiciliarios y energía eléctrica (142 y 143 de 1994) que permitieron organizar los servicios públicos en Colombia y marcar un derrotero con reglas claras que han servido para el desarrollo de los sectores de energía eléctrica y gas combustible, según la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG.

Como resultado de ese revolcón, que además abrió las puertas al capital privado y extranjero, Colombia hoy ocupa la sexta posición entre 128 países por producir una de las energías más limpias del mundo. 

“Colombia cuenta con un sector generador fuerte, sólido y resiliente”, asegura Ángela Montoya, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía eléctrica, Acolgen.