Proyectos de energías renovables con potencial en el país

El país tiene un alto potencial para adoptar soluciones sostenibles, dado el marco regulatorio sobre el impuesto a las emisiones de CO2 y la compensación de la huella, a través de bonos de carbono.

Colombia tiene un reto importante en esta materia y sus avances han sido lentos.

Colombia es uno de los países que más ha estado trabajando en los planes de sostenibilidad para las ciudades. Especialmente, en el ámbito de transporte, equipamientos municipales y del gobierno, así lo asegura Sergi Cuadrat, director de Sostenibilidad de Allcot Group. Sin embargo, todavía hay una falta de conocimiento por parte de las empresas para dar rienda suelta a una conciencia de sostenibilidad lo suficientemente informada para tomar medidas que permitan luchar contra el cambio climático.

Lo anterior, es un asunto apremiante si se tiene en cuenta que Colombia se sumó a los objetivos de los Acuerdos de París (COP 21) y se comprometió a reducir en un 20% sus emisiones para 2030. (Lea también: Panorama de las empresas del futuro 2017 – 2027)

“Hemos detectado un obstáculo y es que para las empresas lo más importante es su core de negocio. Sin embargo, la sostenibilidad es un componente esencial de la economía. Vemos que las empresas de mayor éxito en el mundo, como Tesla y Apple, tienen en el ADN una oferta cultura de sostenibilidad, tanto a nivel de gestión del medio ambiente, como en el trato a su capital humano”, añade el directivo.

Movilidad eléctrica y energías renovables

Por su parte, la presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), Astrid Álvarez, destaca la expansión de las principales multilatinas de energía, gracias a la mayor demanda, al crecimiento de las principales economías del planeta y al aumento de la población mundial que pasará de 7.500 millones de habitantes en 2017 a 9.100 millones en 2040. La demanda estará impulsada también por el auge de la movilidad eléctrica y las energías renovables, que serán las grandes tendencias de los próximos años.

De hecho, el GEB está apoyando varias iniciativas para facilitar la movilidad en las grandes capitales y mejorar la calidad del aire. En Bogotá, por ejemplo, está pendiente del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y sus nuevos retos en temas energéticos. Uno de los proyectos pilotos que puso en marcha el GEB con su empresa TGI fue el carro recolector de basura operado con gas natural con el que se logra una reducción de material particulado hasta en un 95%.

En Bogotá, la recolección de basuras se realiza con cerca de 220 vehículos. Si esta flota fuera a gas natural vehicular se obtendría un beneficio económico de alrededor de 2.700 millones de pesos y se obtendría un ahorro en emisiones de 5 toneladas de CO2 y la reducción del 100% de las emisiones de material particulado.