Cesantías: ¿En que las usan los colombianos?

Se acerca la fecha para la consignación de las cesantías por parte de las empresas. El plazo máximo es el 14 de febrero.

21 de enero de 2019

En el país, millones de trabajadores dependientes e independientes, la mayoría con ingresos cercanos al salario mínimo, reciben este auxilio que se creó principalmente para operar como un seguro de desempleo que brinde al cesante un ingreso mientras se integra nuevamente al mercado laboral.

El plazo máximo para este recaudo será el próximo 14 de febrero de 2019. “Insistimos en priorizar el uso de las cesantías para que los trabajadores se protejan frente a contingencias como el desempleo, que como hemos visto en cifras recientes del DANE, ha venido afectando, en especial, a los más jóvenes y a las mujeres. De ahí la importancia de conservar este ahorro el mayor tiempo posible para cubrirse en ese tipo de coyunturas”, afirmó Santiago Montenegro, presidente de Asofondos.

En la última década, los colombianos han retirado al menos $35,4 billones en cesantías. En este mismo periodo, el ahorro administrado creció de $4 billones a los más de $10,75 billones actuales y el número de afiliados a fondos de cesantías aumentó en un 68%.

Este rubro no solo ha sido una alternativa para sostenimiento mientras el empleado está cesante, como fue el origen de su creación, sino que ha cumplido otras funciones de financiamiento importante para el progreso económico y social, como es el caso de su uso para inversión en vivienda.

De acuerdo con Asofondos, los trabajadores retiraron el año pasado $5,5 billones, es decir, $470.000 millones por encima del monto registrado en 2017. La cifra utilizada para compra de casa fue de $1,61 billones. Ese monto sumado a los $1,34 billones destinados a usos asociados con liberación de deuda hipotecaria y mejoras locativas para el hogar se convirtieron en el principal motivo de retiro.

Por la terminación de contrato laboral fueron retirados $1,84 billones, una tercera parte del monto total utilizado en 2018. $540.000 millones se utilizaron para el financiamiento de la educación superior de los trabajadores o para sus hijos.

Se espera que más de 7 millones de trabajadores reciban este recurso extra el próximo mes. Su monto equivale a un salario mensual por cada año de servicios prestados (o proporcional al tiempo laborado) y se consignan en una cuenta individual de un fondo de cesantías.